Categoría: Gallardón

Gallardón, Mariló, Reig Plà y las Caras de Bélmez

España, país democrático por definición, aconfesional por constitución y con organismos públicos “independientes del poder político”, tiene el honor de haberse convertido en el paraíso de la vanguardia más retrógrada, refugio de los neoinquisidores del rosario, la telebasura y los nasciturus sin matrícula. Y como representantes de tanta mierda pública tenemos, en el top tres, a Albertito Ruiz-Gallardón, el abortado, Mariló Montero en el papel de MILF, y el arzobispo Reig Plá, exorcista y sanador de homosexuales en sus ratos libres.
Se acostumbra a decir que Gallardón tuvo un cambio de timón brutal, que pasó de ser el pepero moderado, progre y buenrrollista –ojo, que casaba a maricones- a convertirse en el ministro más recalcitrante de la era Rajoy, y mira que eso es mucho decir con personajes como Wert y Ana Mato calentando una silla en el Congreso. Sin embargo, Gallardón no es más –ni menos- que lo que ha sido siempre: un bufón de la ultraderecha intentando ganar la simpatía y los votos de una mayoría de la población lo bastante madura como para no tener que buscar tutores de vientres en las instituciones. Gallardón ha sido progre o carca según consideró menester (aquí Rodrigo Cota hace una radiografía exacta de la bipolaridad de estepersonaje) y siempre intentando seguir la línea del gobierno de turno, que, al fin y al cabo, era el que tenía los votos. Como un buen trabajador corporativo, nunca ha ido contra el líder supremo. Por eso Gallardón está muy triste, porque volviendo a hacer lo que ha hecho siempre –obedecer – lo han dejado en evidencia y lo han mandado a unas vacaciones permanentes con su prometedora carrera política de subordinado por los suelos. Por si fuera poco, su valoración entre los ciudadanos se ha reducido entre tres en menos de dos años, pasando de casi un 6 en enero de 2012 a un 1’87 en julio de este año. Pobre Gallardón.
 
A cambio de esta irremplazable pérdida, los españoles podemos seguir disfrutando de Mariló Montero, la divertida, ingeniosa, supervitaminada y sexy presentadora de las Mañanas de la 1. Igual de colocada en TVE que Gallardón en el Gobierno de España, a Mariló nadie la echa. Porque Mariló es inofensiva y hace mucha gracia. ¿A quién le importa que una presentadora de la Televisión Pública no sepa ni lo que es una esquela? ¿A quién demonios le preocupa que esta señora diga cosas como que el cuerpo de una niña asesinada supuestamente a manos de sus padres, “aún está blandito”, o que pregunte, preocupada, qué hay dentro del coche fúnebre que viaja con los restos mortales de Sara Montiel? Mariló es una tipa sensata y preocupada porque los órganos de un asesino no vayan a ser donados ya que, como es lógico, “nunca se sabe si ese alma está trasplantada también en esos órganos”. Además, Mariló, es una férrea defensora de la cultura y las tradiciones patrias y hace poco calificó de “maravilloso” el torneo del Toro de la Vega, que, como sabéis, consiste en torturar al animal con lanzas y pinchos hasta hacerlo morir después de una larga y sangrienta agonía.
Gracias a Mariló y Toñi Moreno los espectadores apenas notamos la falta de recursos y entusiasmo por hacer informativos, ficción y entretenimiento de calidad. Si recuperamos a Urdaci y Noche de Fiesta, prometo no volver a salir un sábado por la noche.
 
Mariló, alegrando las mañanas de los jubilados españoles.
Por suerte, España es un país de recursos, y también tenemos el consuelo divino. Como cualquier buen pastor, Juan Antonio Reig Plà, el obispo de Alcalá de Henares (Madrid), utiliza su sapiencia y su buen hacer para comparar el Tren de la Libertad con los trenes de Auschwitz, el campo de concentración donde asesinaron a más de un millón de judíos. Y tan ancho. Además, Reig Plà acusó al presidente del Gobierno de “feminista radical” y de estar infectado por el “lobby gay”, por lo que entiendo que se trataba de otro presidente y que Reig Plá no ejerce sus labores de discípulo de Dios en el Reino de España. En su afán por ilustrar la masacre abortiva-feminista-gay también ha equiparado el aborto con la matanza de la Guerra Civil española (ésa que tanto condenó la Iglesia Católica), y ha relacionado abiertamente a los gays con la prostitución en una misa emitida en directo por la Televisión Pública.
 
Pues a mí me tiene cara de hijo de Satán más que de discípulo de Dios.
Gallardón, Mariló y Reig Plá forman parte de este circo que es el panorama público español: los políticos, los medios de comunicación y la Iglesia Católica como comparsas de la derecha más trasnochada y acomplejada que hemos tenido en años. Moralistas, vanidosos y ridículos personajes que intentan persuadir a la población con estrategias propias del fenómeno de las Caras de Bélmez. Algo que, por absurdo, acabó dependiendo exclusivamente de las ganas de creer que tuviese el que veía las caras en cuestión, más que de las manchas repuestas una y otra vez a golpe de brochazo por los que intentaban hacer caja con el paranormal suceso.
 
Reig Plá sin photoshop.

 

 

 

 

 

El golpe no funciona: Gallardón ha caído; Mariló, en bajada de audiencia, se tiene que conformar con la mitad de sueldo que hace dos años (obviamente, esto le da para muchos menos tangas) y el fascista de Reig Plá acabará siendo desplazado un día de estos de las estructuras de poder de la propia Iglesia, cada vez más preocupada por la evidente pérdida de religiosidad y creyentes declarados en España. Con este panorama, cualquier día se me aparece la cara de Saritísima en una humedad del baño. Y echándose un piti.

Davinia Saorín o el aborto retroactivo

Había una vez una mujer muy malvada, muy malvada, que llamaba terroristas al resto de las mujeres si querían decidir sobre sus propios cuerpos. Esta mujer, pensaba que la libertad de la totalidad de las hembras era un asunto sobre el que debía de legislar el Gobierno, ya que ellas, ignorantes, no sabían más que “hacerlo a pajolera suelta”.
Davinia Saorín, su pareja, y dos de sus votantes.
La individua en cuestión, no es una mujer cualquiera. Se trata de Davinia Saorín, concejala del PP y responsable de Sanidad, Política Social y Mujer en el ayuntamiento de Calasparra (Murcia). Lo que viene siendo una responsable política. Y que ha debido de tener alguna aparición mariana en la cuna para decir semejantes estupideces delante de un micrófono sin ni siquiera sonrojarse. Al contrario, Davinia es ese tipo de personas que provocan vergüenza ajena en cuanto abren la boca.
En un alegato contra el aborto y a favor del nuevo anteproyecto del Führer de la sumisión femenina, Alberto Ruiz Gallardón, Saorín, desplegó toda su potencia dialéctica para articular un “discurso” plagado de citas memorables dignas de formar parte de una canción de Kiko Rivera. Afortunadamente, sólo hemos podido disfrutar la elegante verborrea de esta señora en su forma oral, pues no sé si mis ojos habrían resistido la lectura de la transcripción escrita de su puño y letra.
Poneos gafas oscuras y protección solar:
Ni me gasto el dinero en métodos anticonceptivos ni ná, a pajolera suelta. Me voy una noche, me emborracho, pierdo la cabeza…si no me viene la regla, pues me voy y aborto y santas pascuas y alegría. Y viva España”.
Típico argumento político de la ultraderecha: las mujeres (sus votantes, entre ellas) son tan idiotas e irresponsables que prefieren hacerlo sin protección de ningún tipo porque todo el mundo sabe que abortar es más fácil, más divertido y menos engorroso que ponerse un preservativo. Me encanta llegar el lunes a mi ginecólogo de cabecera y ver la sala llena de zorras abortistas. Y viva España.
“La ley de plazos es una aberración”. “Se pongan como se pongan Elena Valun (mira para atrás, para que le chiven) Valenciano y…se pongan como se pongan los del Partido Socialista eso es MATAR UN SER HUMANO. ES SER UN TERRORISTA”.
Abortar no es matar a un ser humano. El ser humano no se forma en las primeras semanas de gestación. Y mucho menos es ser un terrorista: un aborto no crea terror ni miedo en nadie más que en la mujer que tiene que padecerlo, por lo que se le debe de facilitar la seguridad e intimidad en el proceso.
 “…Si señora (a Bibiada Aído) hay una base científica, en ná que el óvulo se fecunda con un espermatozoide eso tiene corazón, tiene vida y late y crece…” “Porque a ver que su madre hubiera decidido pues haber abortado, a lo mejor hubiera ganado el país, con ella y con Zapatero…”.
Obviando la teoría de la fecundación que nos ofrece Davinia (quien, supuestamente es enfermera) aquí estamos de acuerdo en algo: yo también apoyo el aborto retroactivo. ¿Qué me dices si tu madre te hubiese abortado a ti? Sinceramente, ¿crees que la sociedad, el planeta, Calasparra, tu Iglesia o tu Partido te hubieran echado en falta? Yo también creo que el mundo sería un lugar mejor sin la presencia de ciertas personas. Propongo una ley que permita ejecutar el aborto retroactivo: hasta la semana 4160 de vida del feto, fase de desarrollo mental que algunos nunca superan.
(Echando mano de un psedoinforme médico del que nunca cita el nombre) “Pueden sufrir daños psicológicos muy importantes, y entre ellos, pueden tener problemas de afectividad con su pareja y pueden tener problemas de afectividad en general”“.Y esas niñas cuando tengan otros niños, pueden maltratar a sus niños porque se van a acordar siempre de ese aborto y ya he dicho que esto lo sufren 6 de cada 10 mujeres que abortan” (así, inventando estadísticas).
No conozco a ninguna mujer que haya abortado y que tenga problemas de afectividad. Y, lo más importante, no conozco a ninguna que sea una maltratadora. ¿Cómo se te ocurre relacionar maltrato con aborto sin ninguna evidencia científica y decirlo públicamente? Así, a pajolera suelta. Que la devuelvan al circo, por favor.
                                       
“Voy a hablar de lo psiquíco no lo de lo físico, pero incluye (el supuesto informe científico): insomnio, depresión, ansiedad, baja autoestima, pesadillas, incluso ideas suicidas”.
El insomnio, trastorno del sueño, es un problema físico. Otra cosa es que las causas que lo provocan tengan naturaleza psíquica como una depresión o un trastorno de estrés. Aparte de eso, y sin tener referencias del “estudio” (apuesto a que lo descargó de cualquier página chorra que salía en Google), la relación de trastornos que enumeras tienen normalmente, una naturaleza heterogénea y no suelen deberse a un único factor. Es más fácil pensar que una mujer que quiere abortar y no puede, y trae al mundo un hijo no deseado –que puede estar muy enfermo- tendrá problemas psicológicos toda su vida que una que aborta libre y conscientemente, aunque no sea un trago agradable.
“Estamos preocupados, que es muy preocupante, por los desahucios, porque se están suicidando gente, y entonces no estamos preocupados por la ley del aborto? Que puede llevar a una niña que ahora tiene 16 años, cuando tenga 18 y sea consciente de lo que ha hecho a tomar una mala decisión y suicidarse”.
Desde luego, a mí lo que me parece preocupante es que gente como tú nos represente: sin saber hablar coherentemente y sin ni siquiera saber coordinar las formas verbales. Más allá de eso, me gustaría saber cuáles son tus fuentes para decir que los suicidios aumentan con los abortos. Los suicidios aumentaron un 11.3 por ciento durante 2012, justo el año en que los abortos bajaron un 5 por ciento. Me aventuro a afirmar que el aumento de la pobreza sí tiene una relación causa-efecto con los suicidios, algo que, lamentablemente, no dejará de ocurrir gracias a las medidas antisociales del Gobierno del partido que representas y a la drástica disminución de inversión pública en políticas sociales.

Que se sepa, ya tenemos a casi 3 millones de niños en riesgo de pobreza o exclusión social en España. Según Save the Children, muchos pequeños españoles no pueden disfrutar de los derechos esenciales recogidos en la Convención sobre los Derechos del Niño de las Naciones Unidas y cada vez más madres tienen que escoger entre comprar libros o alimentos a sus hijos. Pero, según tu teoría, es mucho menos traumático parir a un niño al que no puedes alimentar, en un país cada vez más empobrecido e injusto, que abortar. Te recomiendo la lectura de este artículo: http://www.publico.es/actualidad/498610/casi-tres-millones-de-ninos-viven-en-riesgo-de-pobreza-en-espana
Davinia, dedícate al humor. Los españoles necesitamos reírnos más.

CON DOS COJONES

Jamás podré olvidar esta sensación de euforia y satisfacción que me invade desde hace varios días, tras la publicación de mis dos artículos en contra de la nueva “Ley Orgánica de Protección de la Vida del Concebido y de los Derechos de la Mujer Embarazada” que nos quiere colar, como si se tratase de la panacea de los derechos humanos, el Ministro de Justicia, ahora convertido en policía de la moral de las españolas y sus cuerpos.
Ser un fenómeno viral no ocurre todos los días. De hecho, es harto complicado que esto vuelva a repetirse. Evidentemente, si yo fuese Miley Cyrus y optase por balancearme desnuda sacando la lengua encima de una enorme bola de acero, todo sería más fácil. Pero lo mío es escribir. Aunque sea de coños. Y no me preocupa que esto no se repita (qué voy a deciros, tengo que mantener la dignidad); lo que realmente me importa –y aprovechad, que ahora me pongo romántica- es perderos. Me habéis removido las entrañas hasta el punto de devolverme la confianza en la humanidad. Los lectores, sois la constatación de la inteligencia y la sensatez que nos quieren negar a golpe de decreto y que tuve la fortuna de reunir en torno a mi blog, en donde se ha generado un auténtico tsunami de reacciones de personas de medio mundo que se manifiestan en contra de esta nueva tomadura de pelo nacional. Y ya van demasiadas. Evidentemente, me han salido “haters”, pero quiero pensar que estos no se han leído el Anteproyecto de Ley y que la cuestión es que, como toda diva, no puedo evitar ser el blanco de algunas críticas malignas. Miley, ayúdame.
Me han llegado cientos y cientos de opiniones e historias -y seguiré leyendo, por supuesto-  de mujeres y hombres que defienden, como yo, el derecho a la vida: a la vida de los que ya estamos aquí, existimos, pensamos y tenemos que tomar decisiones por nosotros y por hipotéticos seres (que NO LO SON) y que sólo tendrían sentido si salen del amor incondicional que cualquier hijo merece despertar en sus padres. Porque es responsabilidad de los padres (biológicos o adoptivos) traer hijos deseados al mundo.
No os voy a bombardear más con esta maldita Ley. Hay un estupendo especial colgado en la web de El País (y en muchos más periódicos que no dedican esquelas a los “niños” abortados) en donde tenéis toda la información necesaria para echaros a llorar un rato y que os entren ganas de ir buscando nueva nacionalidad. Avisadme si encontráis algo cerca de la playa y a buen precio.
El aparato genital femenino fue la excusa y el hilo conductor que movió mis anteriores relatos como el símbolo de feminidad más guerrero, y salió de la necesidad de manifestar mi cabreo e indignación, lo que comúnmente se viene llamando“estar al coño”, por las medidas promovidas por el aparato más fascista que asoma, cada vez con más frecuencia, por las filas de este nuestro querido Gobierno.
Pues bien, ahora tengo que agradecer a los hombres su implicación e interés en este debate que, de primeras, dirigí más hacia el género femenino pensando, incorrectamente, que serían las más interesadas. Los hombres habéis actuado como no se esperaban muchos: con dos cojones. (Cojones figurados, señores moralistas, que ya sabemos que los angelitos y los santos no tienen sexo y, mucho menos, COÑOS y COJONES).
Me habéis emocionado sobremanera. Vuestras historias llevan ocupándome grandes y deliciosos ratos desde hace varios días. Desde vuestra preocupación por qué hacer con el semen desperdiciado en cientos de masturbaciones (arderéis en el infierno, pervertidos), al apoyo total a la mujer como última responsable en la decisión de llevar a cabo un aborto,  pasando por vuestra preocupación a que esto se acabe convirtiendo –como casi todo últimamente- en un tema de clases: quedará libre de pecado el que pueda pagarlo.
Éstas son algunas de las reflexiones masculinas que he podido leer en el blog:
“No concibo otra forma de defender el aborto que defendiendo la libertad de las mujeres a hacerlo si así lo desean”. 
“El embrión, simplemente, no puede desarrollarse sin la madre. En su autonomía, ella debe decidir si se presta o no, y la sociedad no tiene derecho a violentarla, máxime cuando las consecuencias de su decisión en uno u otro sentido, las soportará ella”.
“Un embrión no tiene personalidad jurídica y, por tanto, sería un absurdo y una agresión a los derechos de los ya nacidos (que pesasen más sus derechos que el de la mujer)”.
“Nosotros, los hombres, también tenemos derecho a mostrar nuestra repulsa hacia esta ley (…) pues también somos parte del futuro, deseado o no”.
“Creo que el aborto hace bien a mujeres, como a hombres, como a niños. Porque, seamos sinceros, yo no querría haber nacido si mis padres no me hubiesen podido cuidar, y no quiero que las mujeres tengan que ver sus vidas arruinadas por un solo error, ni quiero sufrirlo yo como padre accidental”.
“Vivan las mujeres que, con sus coños, tantas alegrías nos dan”.
Una de las teorías más absurdas y repetidas de los defensores de esta Ley y que han usado como ataque personal es que si nuestras madres nos hubiesen abortado a mí, y a todos las que defendemos la libertad de la mujer, entonces no estaríamos aquí y, traslado palabras textuales “fijo que te hubieses enfadado un montón si te enterases”. Pero, vamos a ver ¿enfadar de qué? y, lo más complicado ¿cómo? ¿Cómo demonios se enfada un ser que no existe? ¿Por telekinesis, ouija, llamando a Sandro Rey o contactando con Doraemon?. Si yo no hubiese nacido, no me habría enterado, porque, simplemente NO EXISTIRÍA. No naces, no existes, no te enfadas. Dos más dos igual a cuatro. Si Pepito sale de Madrid en dirección Coruña a 100 kilómetros por hora y lo pilla una ciclogénesis explosiva a la altura de Benavente…bueno, vale, éste lo dejamos.
Y hasta aquí la lección de hoy de Barrio Sésamo. No sé cómo pretendéis convencer a nadie inteligente llevando la discusión a un terreno ya no espiritual, sino estúpido y ridículo. Me abrumáis con vuestros razonamientos.
Para enredarlo más, queridos defensores del no nacido, os contaré la historia de un chico que me escribió en el blog. Este hombre me relató cómo su pareja tuvo que ir a abortar a Londres porque aquí no podía hacerlo. Casualidades de la vida/karma/destino, fue allí dónde se conocieron, cuando ella estaba pasando por ese delicado momento. A día de hoy, son un feliz matrimonio y han traído un hijo deseado al mundo. ¿Y ahora qué hacemos?
Si esta chica no hubiese ido a abortar a Londres, no hubiese conocido a su pareja y, por tanto, no habría tenido el niño que ya tiene, con lo que claramente podemos concluir que sería una asesina en diferido. Una asesina de niños que desean nacer. Sí, se lo piden a la cigüena desde el ciberespacio y se vengan de nosotros con ciclogénesis explosivas que te hacen parar el coche en Benavente durante cuatro horas comiendo bocadillos de chorizo a cinco euros la unidad en el maldito bar del área de servicio.
No nacidos del mundo, bajad los precios, que hay crisis.