Adivina, adivinanza:

  • El fundador de un partido abandona su propio partido semanas antes de presentarse a las elecciones.
  • Un joven aspirante a chef inventa un plato basado en un patata cocida sin cocer, le pone bigotes, y lo llama “León Come Gamba”.
  • Un cura escribe un libro sobre sexo.

¿Cómo se llama el país?

En Suspenso en Religión, nos gusta la Religión y nos gusta el sexo, así que hoy vamos a dedicarle unas palabras a la guía guarrilla escrita por el obispo de San Sebastián, el salva almas José Ignacio Munilla. Este personaje conocido por relacionar el aborto con el asesinato y asustar a sus vasallos con la responsabilidad moral ante Dios por “la matanza de inocentes”, ha decidido dar el gran paso al coaching sexual con la publicación de una obra imprescindible que todo pajillero debe tener en su casa.

Libro escrito por Munilla

“Sexo con Alma y Cuerpo” como su propio nombre indica, es una guía de sexo para tener sexo con el alma y con el cuerpo, que no sé quién será capaz de quitarse el cuerpo y el alma (el alma católica es indisoluble del cuerpo y sólo “parte” cuando la palmamos) para tenerlo, porque es complicado desprenderse de uno mismo así como así. Lo que sí se puede tener es alma y cuerpo, pero no sexo, lo cual es una gran putada porque el sexo proporciona placer al cuerpo y, por tanto, al alma (ánima=estado de ánimo). Normalmente, después de un buen orgasmo, las contradicciones del vivir y los lamentos cotidianos se ven con otros ojos. Pero vamos, esto os lo digo yo, que entiendo que un obispo entregado a la castidad de por vida tiene que saber mogollón del tema.

Además, según los católicos, el alma es inmortal, y, hagamos lo que hagamos, va a seguir ahí. El alma es como Vodafone, nunca te puedes dar de baja. Es cierto que en su paso por el examen del purgatorio pueda que manden tu alma al infierno si has cometido pecado mortal, entre los que se encuentran: la homosexualidad, el adulterio, la blasfemia, el divorcio, la fornicación fuera del matrimonio, la gula, la mentira, la pornografía o la masturbación. Es decir: Dios te premia con el paraíso si no haces nada de esto en tu paso por la tierra, y, en ese paraíso del que no podrás salir en TODA la eternidad, tampoco tendrás ningún vicio. Entonces, ¿qué mierda es el paraíso? ¿el Ikea?

En su libro, Munilla va cargando contra todo aquello que le proporciona placer al cuerpo, libertad al “alma” y sentido crítico al espíritu, porque para la ideología católica, LA PERVERSIDAD está en todas partes.

  • “La masturbación es una especie de violencia contra el cuerpo, porque pretende arrancarle el placer”. Si hacerse pajas es hacerse daño, ¿esto qué es?

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  • “La ideología de género y la revolución sexual son una forma clara de manipulación y de sometimiento al servicio del poder”. Y “ahora las mujeres también entran en este desorden (masturbación) con cierta frecuencia”.
  • “Los homosexuales necesitan la sanación de las heridas afectivas provenientes de la infancia y la adolescencia”. “Los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados”. Pues yo conozco a alguno que tiene el armario hecho una virguería. Perdón, muy ordenado.
  • “Las mujeres y los hombres son diferentes” Por fin una verdad. “Las mujeres son cíclicas y a algunas se les da por activar la limpieza”. Las mujeres somos cíclicas y se nos puede dar por activar la limpieza, el cerebro e incluso el clítoris.
  • “No hay relaciones sexuales seguras porque la protección (frente a virus de transmisión sexual y embarazos no deseados) no es igual a seguridad”, ya que “los más de 100.000 abortos al año en España así lo atestiguan”. No es por quitarle razón yo al hombre, pero, normalmente, cuando uno usa métodos anticonceptivos, precisamente es para prevenir la concepción.
  • “El joven que más se esfuerza por vivir la castidad es más sensible y si está muy enamorado, una simple caricia puede propiciar una reacción desproporcionada con la consiguiente confusión e inquietud moral.” Pobrecillo, se mata a pajas.
  • “Irse a vivir juntos antes de casarse revela el miedo al matrimonio” y “es imprudente”. Claro, lo prudente es casarse con alguien con quien no has compartido techo, ni cama, ni te has masturbado, ni has follado, ni visto porno, ni has bebido y ni siquiera te has podido pillar un empacho. Lo prudente de hecho, es casarse con alguien que te de mucho asco. Pero mucho, mucho. Lo prudente es casarse con Munilla.
  • “El lío es el contacto íntimo con alguien con quien no se tiene un compromiso”. Preocupado porque la gente se lía cada vez más, advierte: “Cuando desgajamos amor y sexualidad, esta última se convierte en una sustancia con poder adictivo, como ocurre con el alcohol, determinados fármacos o el juego”. “Esta es la consecuencia de convertir el placer en el sentido último de la sexualidad”. El lío, “es algo así como la comida basura: uno reconoce que no es buena para la salud, pero está rica, es barata y casi siempre apetece”. “Es muy distinto el placer que se obtiene de una relación sexual sin amor del de otra relación en la que amor es lo que se quiere comunicar”. Munilla establece esta relación entre las relaciones sexuales libres y las relaciones sexuales en pareja: “jamón de jabugo o jamón de paleta cocida”. “Se llama jamón pero no es lo mismo”.

Esta última recomendación da para varios comentarios. Para la secta católica el sexo sólo puede darse dentro del matrimonio, de hecho, es imprescindible que la mujer esté disponible para el hombre cuando éste la precise. Hay mujeres que no aman a sus maridos y maridos que no aman a sus mujeres y se reproducen como los peces en el río, ¿qué hacemos con ellos?

Finalmente, yo también opino que el jabugo está más rico que la paleta cocida, pero no siempre tengo dinero para el primero y prefiero comer un poco de paleta a pasar hambre. Porque además, pasas hambre un tiempo y luego, extasiado por los sabores y aromas, te coges un empacho y vuelves a pecar. Así no se puede, Munilla.

  • Yosoycris

    No puedo cerrar la boca del asombro. Ha pasado un buen rato y sigo sin poder.