En un tiempo muy remoto, en una galaxia muy lejana, los niños eran enseñados en las escuelas a comprender el origen divino del cosmos y a reconocer su incapacidad como personas para alcanzar la felicidad sin la ayuda de Dios.

El año era el 2015 y la galaxia, Españistán.

El BOE, Boletín Oficial del Estado (o, como bien dijo Javier Gallego, la “Biblia Oficial del Estado”) publicó el último currículo de Religión Católica obligatorio para todos los colegios públicos. El currículo está elaborado por los señores de la Conferencia Episcopal, que, como sabéis, tienen representación parlamentaria y son elegidos cada cuatro años de manera democrática por todos los ciudadanos.

Desde el año 1979 el lobby católico (pagado por papá Estado Aconfesional) confecciona el temario de la asignatura de Religión y toda la moralina acomplejada derivada de este invento, que viene siendo un acuerdo similar al que se podría hacer si Rodrigo Rato enseñase Economía o si pagásemos a Farruquito con dinero público para dar clases de conducción responsable. Una pandilla de delincuentes y encubridores probados de delitos sexuales y fiscales que elaboran un texto para adoctrinar a los niños en el miedo a Dios (el castigo divino es piedra angular en todas las religiones) y la ignorancia suprema. Y ojo, que con esta afirmación estoy poniendo el nivel de la Religión Católica al de otras aptitudes que valen para algo en la vida.

niños y religión
Dios es bueno, todo el rato. Hasta que lo cabreáis con el sexo anal.

 

El Ministerio de Educación, que debe de estar formado por un grupo de fumetas recién salidos de un concierto de The Wailers, ve perfectamente compatible transmitir la postura creacionista del cosmos de la Religión Católica junto a asignaturas de Ciencias e Historia. Por si fuera poco, ponen a los alumnos en la tesitura de tener que justificar las causas y las consecuencias de algunos conflictos sorprendentemente penosos para la Iglesia como el de Galileo Galilei, sin aceptar sus errores derivados de la postura geocéntrica que defiende que la Tierra es el centro comercial del universo porque aquí tenemos mazo Carrefours y Eroskis y en el Mercadona piensan mucho en los celíacos.

Si los padres de los niños tienen a bien no meter a sus hijos en Religión Católica (¿Por qué lo llaman religión cuando quieren decir Cristianocatolicismo?) deberán OBLIGATORIAMENTE matricularlos en otro invento que se llama Valores Sociales y Cívicos, una asignatura que tiene un nombre muy bonito y es súper moderna y progre pero que menciona los “problemas morales y éticos” derivados de avances científicos como el tratamiento con células madre; elude temitas menores como la homofobia, las referencias a otras religiones, o las desigualdades sociales; e incluye conceptos como el de “nacionalismo excluyente” al tiempo que ensalza el valor de algo tan cívico como las Fuerzas Armadas.

Esta asignatura vino a sustituir a la difunta Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos, aprobada por el de la ceja, y que fue duramente criticada por el PP por adoctrinar a los alumnos, aunque ésta sí cumplía las recomendaciones del Consejo de Europa como materia esencial para “promover una sociedad libre, tolerante y justa, además de contribuir a la defensa de los valores y los principios de libertad, pluralismo, derechos humanos y Estado de Derecho”. Como es natural, nuestros amigos de la Iglesia Católica fueron los principales opositores a esta asignatura peligrosísima por tratar con naturalidad el matrimonio homosexual, la enseñanza de las familias multiparentales y por su “fin laicista”. Llegando a afirmar incluso que los centros que impartiesen la materia estarían “colaborando con el mal” y “atacando a la familia”.*

La asignatura de Religión católicaapostololicacrisitiana o su prostituta sustituta, se comen una media de dos horas semanales en el primer ciclo de Primaria, exactamente lo mismo que se les dedica en la mayor parte de las comunidades autónomas a la Educación Física o Artística. Porque todos sabemos que la sociedad avanzará gracias a la fabricación en masa de niños gordos y tontos (avanzará lento por aquello del sobrepeso, pero avanzará) y no de niños sanos, críticos, y con aspiraciones artísticas elevadas más allá de poner bonita a la Virgen en la procesión de Semana Santa.

Y, queridos amigos padres jipis y díscolos, si no os gusta esto, os jodéis. Ya que toda esta parafernalia patética cuenta tanto para la media final, como para optar a una beca y que vuestros hijos puedan seguir estudiando. Dicho esto, os propongo pedirles a los niños que os cuenten exactamente que dan en clase siempre, pues confío en el criterio de los profesores de la Educación Publica, unos profesionales que se ven obligados a trabajar con tantos cambios en su material orgánico (el temario obligatorio que enseñan a las niñas y niños) que llegará el día en que no sepan si son maestros o Drag Queens en el carnaval de Las Palmas.

 

*Se entiende por familia a la ecuación de hombre+mujer virgen soltera sin niños+boda gitana religiosa+hijos biológicos conseguidos por penetración seminal vía vaginal (dando las gracias a Dios y sin gritar mucho, guarras). El resto no son familias, son cactus.

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  • Maestraindignada

    Soy maestra de Primaria de un colegio público, en concreto de Primer Ciclo y como bien dices en mi horario imparto solamente 45 minutillos de Plástica mientras que mis alumnos (muy a mi pesar) tienen 1 hora y media de Religión. Chapó por esta entrada al blog y porque mucha gente debería leerla para darse cuenta de muchas cosas.

  • Requetechulo

    El clero cuanto más lejos de las escuelas mejor.
    http://www.requetechulo.com

  • Requetechulo

    Qué gracioso, te salia una publicidad en la barra de la derecha de como aprender hebreo con la biblia o algo así, por desgracia ya no me aparece y no la he podido ver bien 🙂