“Uno de cada tres jóvenes considera inevitable controlar a sus parejas”

“El 36 por ciento entienden por violencia únicamente el maltrato físico o sexual”

”El 32 por ciento de los hombres tolera la violencia de control (vigilancia de los horarios, las formas de vestir o las amistades)”

“El 34 por ciento de las mujeres conoce al menos un caso de violencia de género en su entorno”

Leo con horror las últimas encuestas publicadas que alertan del repunte del machismo y la tolerancia a la violencia de pareja entre los más jóvenes. Una generación nacida en plena libertad y que, sin embargo, está dando pasos de gigante hacia un oscuro lugar del que nunca conseguimos salir.

La idea del amor romántico como base de la felicidad plena se ha instalado en una mayoría de adolescentes carentes de modelos femeninos en los que inspirarse más allá de las mamachichos televisivas, las pornodivas de la industria del pop, o las malas malísimas que gestionan empresas o gobiernos con puño de hierro y visten trajes grises y masculinos y que, además, siempre aparecen rodeadas de “hombres fuertes”.

Las mujeres siguen siendo invisibles para los libros de historia que se estudian en los colegios, para los deportes de masas, para las élites religiosas y económicas; y, sin embargo, muy visibles como objeto de decoración y máquinas de reproducción en los medios de comunicación de masas: mientras Uma Thurman se cambia el jeto y Shakira vuelve a parir, algún hombre importante está haciendo cosas importantes.

Shakira - Live Paris  - 2010

En nuestra sociedad civilizada, paritaria y democrática, y, a pesar de que las mujeres copan la mayoría de las carreras universitarias, muchas jóvenes siguen priorizando su relación de pareja a su carrera profesional, no quieren (o no se atreven a) tomar decisiones de peso, no mandan en las empresas, apenas se implican en la política, critican a las mujeres poderosas mucho más que a los hombres, desean estar bellas y jóvenes a toda costa, aspiran a ser la compañera de alguien más que a ser alguien y no reconocen las discriminaciones constantes a las que están sometidas por el sólo hecho de ser mujeres. Algunas incluso presumen de no masturbarse “porque tienen alguien que se lo haga” llegando a un punto de incongruencia respecto a la libertad difícil de digerir.

Las más osadas hacen campaña en internet muy airadamente en contra del feminismo porque “están a favor de la igualdad” sin entender que pueden abrir la boca, precisamente, gracias a las feministas que un día lucharon contra la discriminación que las mujeres sufrían mientras recibían palizas, violaciones y penas de cárcel por atreverse a semejante desfachatez.

Taylor Swift 2010
Taylor Swift es una de las que presume no ser feminista porque “cree en la igualdad”.

 

Las chicas ya no son guerreras. Y lo peor es que no lo saben.

Las adolescentes critican el machismo de sus madres, educadas en otros tiempos y circunstancias, mientras las manifestaciones a favor del aborto se llenan de menopáusicas que defienden con uñas y dientes los derechos que muchas de ellas no pudieron siquiera disfrutar. Los males heredados de las estructuras patriarcales se transmiten de madres a hijos al tiempo que la responsabilidad de los padres como educadores suele quedar exenta de cualquier culpa. Pobrecitos, ellos estaban ocupados trabajando.

Y así hemos llegado a este lugar en que la rebeldía femenina se entiende como la necesidad constante de desvestirse, en un mundo, el occidental, en que enseñar las tetas tiene ahora menos de transgresor que sacar la copa del bar para echarse un piti. Cuando se critica que las chicas todavía están perdiendo los mejores años de su vida en una carrera por la belleza y el amor mientras ellos apuntan alto desde críos, llega el espabilado de turno para explicarnos que enseñar la carne es libertad y que eso es lo que nos diferencia de las sociedades en que las mujeres deben ir cubiertas. Fantástica manera de establecer una anómala comparación entre algo malo y algo horrible.

“Una de cada tres jóvenes de 15 a 24 años se siente atrapada en su relación”

“El porcentaje de jóvenes que se reconocen como maltratadas duplica al de las adultas”

“Entre un 5% y un 8% de las chicas consideran poco o nada molesto sufrir golpes, ser objeto de tocamientos ajenos a su voluntad, ser tratadas como un objeto sexual, ser humilladas en público, ser ridiculizadas por sus creencias religiosas o por su clase social y sufrir robos por parte de la pareja”.

La causa de todo esto es, precisamente, el espejismo de igualdad en que nos encontramos instalados. Con unas leyes que por primera vez en la historia son equitativas para los dos sexos, las jóvenes se han creído que el feminismo es un tema superado, como si más de 2000 años de profunda tradición patriarcal se pudiesen revertir de la noche a la mañana. Como si todo lo que empezaron nuestro padre Dios y su hijo varón Jesucristo junto a sus doce coleguitas chicos un día de borrachera se esfumase diciendo que todos somos iguales y muy libres de hacer lo que nos de la gana.

Muchas no entienden que los derechos no son eternos ni gratuitos (la prueba más clara fue el anteproyecto de Ley contra el Aborto) y que el hecho de que cada semana muera más de una mujer a manos de su pareja no es ni puntual ni aislado, y debería alertarnos de que algo falla en esta sociedad súper igualitaria.

Peligro. El machismo mata

 

Es el resultado de que muchos hombres sigan creyendo que las mujeres son suyas. Es la consecuencia de que muchas mujeres se sientan halagadas y atraídas por hombres que manifiestan abiertamente su deseo poseerlas y controlarlas. Es el producto de no abrir los ojos para enfrentarnos a algo que duele: las mujeres, demasiado preocupadas a veces en joder a otras, nos estamos olvidando de luchar, como colectivo, por nuestros derechos y los de nuestras hijas.

Sólo se me ocurre una salida: abandonar la docilidad que tanto complace a muchos y volver a ser guerreras. (Y ya de paso, exigir más en la cama y hacernos un favor a toda la humanidad).

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  • Harpo

    El resumen:

  • Harpo

    Me lo expliquen, por favor.

    Verán, yo de esto no sé más que lo que sabe cualquier hijo de vecino: lo que ha vivido en su familia, con sus parejas, con las amistades y las parejas de las amistades, lo que ha visto por ahí o ha escuchado por allá. Vamos, que soy totalmente lego en lo que respecta a conceptos, estadísticas, estudios e investigaciones sobre el tema.

    La cuestión es que le he echado un vistazo por encima al documento original al que alude esta entrada del blog y me temo que algo se me debe de estar escapando.

    https://www.msssi.gob.es/ssi/violenciaGenero/publicaciones/estudiosinvestigaciones/PDFS/Percepcion__Social__VG__Adolesc_Juv.pdf

    Porque, vamos a ver, por un lado veo que se pregunta a la juventud su opinión sobre situaciones concretas y específicas de malos tratos que se pueden dar EN LA PAREJA:
    Dar voces a los hijos, decir cosas delante de los hijos que dejen mal al otro miembro de la pareja, controlar los horarios de la pareja, impedir que la pareja vea a amistades o familiares, decir lo que puede o no puede hacer, insultar, empujar, amenazar, obligar a tener relaciones sexuales, etc.
    Y en los gráficos con los resultados (pag. 49) observo que las contestaciones de mujeres y hombres son bastante parecidas: 54-55 / 62-65 / 94-94 / 73-73 / 95-96 / 86-85, etc, etc.

    Es decir, que los chicos y las chicas parecen coincidir en líneas generales en su posicionamiento frente a los malos tratos en LA PAREJA.

    En el siguiente punto se evalúa lo que piensa la juventud al respecto de las repercusiones legales que deben tener tales conductas de malos tratos. Y aquí sí que se aprecian algunas diferencias, ligeras, no abismales, pero diferencias:

    Malos tratos físicos: el 96% de los hombres y el 96 % de las mujeres opinan que siempre tendrían que ser castigados por la ley.

    Malos tratos verbales: el 57% de los chicos y el 65% de las chicas piensan que siempre deben ser castigados.

    Forzar las relaciones sexuales: 93% de las chicas y de los chicos piensan que siempre deben ser castigados.
    Amenazas verbales: 62% de los chicos y 72% de las chicas piensan que deben ser castigadas.

    Restricción de la libertad: 87% de los chicos y 88% de las chicas piensan que debe ser castigada.

    A continuación se realiza una serie de comparativas por edades (a destacar que en todos los tramos las mujeres son menos transigentes con todo tipo de maltrato) y otros índices sociodemográficos.

    Y acto seguido se pasa a analizar los estereotipos que maneja la juventud sobre las víctimas y los agresores. Y precisamente aquí es donde me pierdo, porque si hasta ahora en el estudio se hablaba de malos tratos en las relaciones DE PAREJA (qué son y cómo hay que afrontarlos legalmente), desde este momento en adelante ya sólo se habla de hombres agresores y mujeres víctima (de su edad, su nivel de estudios, su hábitat, etc.) –aparte de las mujeres se contempla la posibilidad de que haya menores de edad, imagino que hijos e hijas, víctimas de malos tratos-.

    Siguiente punto: conocimiento de MUJERES que han sido víctimas de violencia de género en su entorno cercano.

    Qué harían en caso de presenciar un episodio de violencia género: llamar a la policía, llamar a otras personas…

    Tipos de ayuda que habría que prestar a las MUJERES víctimas de violencia de género.

    Conocimiento y satisfacción con la Ley Contra la Violencia de Género (resultados similares entre chicas y chicos)
    Campañas sobre las MUJERES víctimas de violencia de género.

    Conocimiento del teléfono de atención a MUJERES víctimas de violencia de genero.

    Conocimiento de donde poner una denuncia de malos tratos.

    Opinión de por qué la MUJER víctima de malos tratos no denuncia a su agresor.

    Y tablas y más tablas.

    Curiosamente no figura el cuestionario en sí. Creo que sería interesante echarle un vistazo.

    Y aquí es cuando pido ayuda a quienes entiendan y conozcan las peculiaridades y los detalles de esta grave problemática que viene a ser la violencia de género, porque la verdad es que me he perdido:

    Por favor, ¿podrían aclararme si lo que acabo de exponer, si lo que aquí estamos tratando es una singularidad de este estudio (que se centra específicamente en los malos tratos recibidos exclusivamente por las mujeres) o si por el contrario viene a ser un fiel reflejo de cómo se aborda, en general, el problema de los malos tratos entre mujeres y hombres que conviven en pareja o en familia?

    De ser una peculiaridad de este estudio (que supongo que lo será), ¿podría alguien darme referencias o links a otros estudios que aborden la misma problemática pero bien sea de forma global (malos tratos recibidos por mujeres y hombres y malos tratos infligidos por hombres y mujeres) bien sea de forma sesgada pero, esta vez, del lado de los varones como víctimas? Qué son. Qué castigo deben recibir. Casos que conocen. Qué harían. Qué ayuda hay que prestarles. Conocimiento de los servicios y campañas existentes. Opinión sobre estos servicios. Opinión sobre por qué los hombres víctimas de malos tratos no denuncian a su agresora.

    Muchas gracias. Confío en que no faltarán datos al respecto y deseo leerlos pronto para aplacar mi inquietud y respirar tranquilo, porque la verdad es que lo visto en este estudio a mí también me ha horrorizado.

    Y me ha horrorizado porque –a no ser que se me haya escapado algún dato o apartado claramente relevante (de ser así, pido disculpas por mí despiste), tal y como se presentan aquí las cosas, pareciera que tales conductas de maltrato –indudablemente deplorables- se dieran únicamente o fundamentalmente en una dirección: del hombre a la mujer, siendo la prevalencia de víctimas masculinas tan insignificante que apenas fuese necesario prestarle atención.

    Y es que, si este es el estado de la cuestión, si es así como se enfoca y aborda el problema, me parece que mal vamos, porque, miren, ¡como que no!, que no me creo que mi propia experiencia personal –lo que he visto y vivido en mi entorno a lo largo de más de cuatro décadas- se revele en las investigaciones y en los “conocimientos científicos” existentes hasta el momento como algo absolutamente excepcional y anecdótico, tanto como para considerarlo una rareza, una excepción que confirma regla y que, por lo tanto, no merece mayor consideración.
    ¡Ni de coña!!!!
    Que si, que entiendo que en el caso de los asesinatos relacionados con la problemática de la violencia de género, los hombres son de largo, vamos casi de forma invariable, los agresores, y las mujeres las víctimas. Entiendo también que se trata de algo aberrante, de un problema gravísimo que requiere –como bien se dice en el Blog-, tantos medios y dedicación (o más) que los que se han empleado históricamente para combatir a ETA. Tampoco se me escapa que el hecho de que los varones españoles asesinen a tantas mujeres tiene que ser, indefectiblemente, el fruto, el resultado último, de una problemática de mayor calado y trasfondo, que imagino que no será otra cosa más que la cultura machista en la que vivimos.

    Entiendo, por lo tanto, que se deba combatir esa cultura y educar hasta hacerla desaparecer. No me cabe duda. Ahora bien, si resulta (que no lo sé –y por eso les pregunto) que lo que acabo de ver en este estudio es el reflejo de como se está combatiendo y como se está educando para erradicar nuestra cultura machista, pues qué quieren que les diga: menudo estropicio, menuda chapuza…

    Joer, si yo mismo, que no sé nada, lo hago mucho mejor (eso sí, he tenido que aprender de la experiencia, que mis buenas hostias –literales- me he llevado). A mis hijos y a mis hijas (una y uno) me encargo y me encargaré (aún son muy peques) de dejarles bien claro que el respeto a la libertad, la integridad, la dignidad y el bienestar de las demás personas –TODAS- es sagrado, inviolable. Que no tienen ningún derecho a coartar, coaccionar ni controlar a nadie. Ni agredirle. Ni a humillarle ni degradarle ni vejarle. Que no se permitan hacerlo. Pero, amigos, de igual modo, que tampoco permitan que se lo hagan –ni al niño ni a la niña, ni viceversa ni de ningún modo, ni a nadie ni por nadie-.

    Que personas posesivas, controladoras, celosas, agresivas, violentas… etc, las hay tanto hembras como varones. Que no me creo que no hayan conocido infinidad de parejas en las que la chica está todo el puto día controlando el móvil del chico, montando el pollo porque se va con los colegas, tocándoles los cojones con los horarios y los sitios, insultándole, degradándole, sometiéndole, mintiéndole, engañándole, manipulándole, controlando su dinero, dejándole mal ante los demás, puteándole en las relaciones sexuales de una u otra forma, agrediéndole, pegándole… etc, etc, etc… al mismo tiempo que concediéndose ella carta blanca para hacer todo lo que le salga del chichi.
    Claro que las conocen. Porque claro que las hay. En mi entorno –como, decir… clase media acomodada- las he visto tanto o más que a ellos (unos y otras hacen unas cosas u otras, las hacen más, menos, hacen combinaciones varias o las hacen absolutamente todas). Es más, hay conductas (como mosquearse porque la pareja se ha puesto guapo/a para salir o como pegar a los hijos –collejas, tortazos en el culo, manotazos en la boca, etc y bien pero que bien dadas-) que personalmente sólo las he visto hacer a mujeres.

    ¿Qué pasa, entonces? ¿Qué eso no es un problema? Vamos a ver… los malos tratos son malos tratos vengan de donde vengan. Son inaceptables en cualquiera de los casos y, dadas las circunstancias pueden anular y arruinar la vida de una persona sin que haya necesidad de que la maten.

    Cualquier criminólogo de 3 al cuarto podrá decirnos que las mujeres raras vecen matan. Raras veces utilizan la violencia física para acabar con la vida de sus parejas. Pero aún así, le pueden joder la vida igual, tanto como para que prefieran haber sido asesinados y no sufrir más.

    No es esto, acaso, una problemática para todos? Los insultos, digo, los manotazos, el control de los horarios y toda esa mierda.

    No se dan en ambas direcciones? Por favor, me pueden mostrar los datos, las investigaciones, los argumentos? Porque, lo dicho: no me lo creo, porque lo veo todos los putos días de mi vida en todas partes, joder, o es que estamos ciegos?

    Por qué entonces se sensibiliza a toda la juventud sobre el problema para luego focalizarlo exclusivamente en los malos tratos masculinos?

    No puede ser que unos y otras terminen por estar concienciados, alerta y preparados para afrontar cualquier agresión del hombre a la mujer pero que, sin embargo, tanto a ellas como a ellos les terminen pasando desapercibidas las agresiones de la mujer al hombre de modo que ni las unas ni los otros sean capaces de identificarlas, de reaccionar ante ellas y al final –si la ley y los programas y las campañas dan sus esperables frutos- terminemos teniendo una sociedad de mujeres intocables y hombres-ciclados-pariasexuales?

    Gracias… y si pueden ser breves en la explicación -como yo lo he sido- mejor que mejor.

  • http://lapiperiadenewyorkdiy.wordpress.com Mercedes Albert

    Joder, que bien escribes, yo no lo habría dicho mejor.

    A mi es que como a los 29 se me está pasando el arroz y le dedico demasiado tiempo a hacer lo que me apetece y no le aguanto chorradas a ningún cretino… Que le vamos a hacer jajajaja

    Último comentario maravilloso (de una mujer): es que con tantos zapatos y ropa que tienes, no vas a poder mudarte con tu pareja (si es que algún día la consigues).
    Contestación: yo con lo que gano de mi trabajo con el sudor de mi frente me compro lo que me da la gana, y a quién no le guste, ¡aire que chispea!

  • Blanca

    No puedo estar más de acuerdo. Se hace necesario y urgente una toma de conciencia. Hemos pasado de unos valores muy tradicionales a otros que se disfrazan de modernidad e igualdad. Pero al final si rascamos un poco están llenos de machismo y discriminación. Lo peor es tener los ojos vendados y no ser capaz de verlo.
    Enhorabuena por tu blog, ¡me encanta como escribes!

  • Alberto

    Alarmante no hay duda. Pero es un problema complejo con familias que delegan la educación en un sistema educativo alarmantemente insuficiente más una TV de pena y aborregante. Sino cambiamos esto y bastantes cosas más creo que iremos a peor seguro.

  • http://vagalumevozenoff.bogspot.com María López

    Qué desastre! Qué sociedad estamos creando!