Casi todas mis amigas tienen -al menos- uno. El resto miente, o vive con su madre. No los venden en el Toysrus ni en Juguetilandia, pero son bastante más divertidos que las Barbies, las Bratz, el Diseña tu Moda y la colección completa de Peppa Pig. Los juguetes que nos gustan a las chicas se venden en indecentes y perversos sexshops y, a Dios gracias, también en internet.
Los juguetes sexuales son para las mujeres lo que al porno a los hombres: necesarios. No estoy diciendo yo que no se pueda vivir sin ellos, pero os aseguro que contribuyen a mejorar la vida sexual femenina hasta puntos insospechados, por eso las cifras de ventas no dejan de incrementarse año a año. Y por algo Fifty Shades of Grey y sus miles de secuelas se despachan como caramelos en la puerta de un colegio en todas las librerías españolas. Para que luego digan que no hay cultura: el porno no da abasto.
Hay tantos tipos de juguetes sexuales como tipos de orgasmos hay. Están los juguetes que estimulan la vagina, el clítoris, los labios, el ano, o los pechos y hasta existen algunos que lo hacen prácticamente todo al mismo tiempo, por control remoto y sin que te de tiempo ni a toser. Hay juguetes muy grandes (vibradores, dildos…) y otros de bolsillo (anillos vibradores o pequeños masajeadores de clítoris del tamaño de una llave) que se pueden transportar discretamente sin comprometer la dignidad de la juguetona usuaria. Hay otros que incluso se pueden llevar puestos (como las bolas chinas) evitando, eso sí, pasar por un arco de seguridad. Ya sabemos que tener que explicarle al guardia del aeropuerto que lo pita es tu coño puede ser una situación violenta. Los de hay de formas, materiales y texturas variadas (seguro que hasta existen juguetes para celiacos) y la gama de colores se extiende desde los más suaves y delicados tonos pastel, hasta los radioactivos fosforito, pasando por los siempre elegantes negros, rojos y metalizados.
Amiga lectora, haz de tus juguetes sexuales un fondo de armario digno de la mismísima Duquesa de Cambridge.
Los juguetes sexuales son para las mujeres lo que al porno a los hombres: necesarios.
 
Mi contacto con la juguetería erótica se remonta hace algunos años, cuando después de romper con mi novio mis amigos decidieron consolarme regalándome mi primer juguete sexual. Sabia elección. Mi compañero era un falo vibrador azul transparente con bolitas dentro, que tenía más marchas que mi coche y un fabuloso accesorio clitoriano. Se llamaba Agustín, y solíamos decirle cariñosamente “Agustín, el que da gustín”. Agustín era un juguete feliz y nuestra vida juntos transcurría amorosa e intensamente. Hasta que un día Agustín desapareció sin dejar rastro. Y es que hace varios meses que me trasladé a casa de mis padres y ¡oh, sorpresa! SIN QUERER YO ACUSAR A NADIE, parece que una mano negra está detrás del secuestro. Según mis pesquisas, mi madre habría encontrado a Agustín camuflado entre mis inocentes apuntes de la universidad y, escandalizada, se habría deshecho del cuerpo o bien, lo mantiene retenido en un lugar que desconozco. Éste es mi precio a pagar por vivir gratis. Nadie dijo que iba a ser fácil.
El problema de que muchas mujeres se avergüencen de compartir con su pareja su amiguito a pilas, proviene –complejos aparte-, de que algunos hombres reconocen sentirse intimidados por las capacidades del aparato en cuestión. Lo que debería ser sinónimo de alegría y gozo mutuo –la mayor parte de las personas se excitan viendo excitado/a a su pareja- pasa a convertirse en una amenaza para los que no comprenden que los juguetes son sólo eso: una diversión. Y si divertirse es uno de los placeres de la vida, divertirse en el sexo y en pareja, es más sano que el zumo de naranja en ayunas.
LYRE wooden dildo
Como bien sabéis, al contrario que el hombre, el orgasmo de la mujer es más timido, y a veces es difícil que sólo la pericia y la buena voluntad de un amante consiga que la mujer termine (POR TERMINE ME REFIERO A ESA COSA QUE VIENE ANTES DEL GRITITO FACILMENTE FINGIBLE Y QUE SE LLAMA ORGASMO). Otro factor es el cansancio –no siempre tiene que apetecerle a uno estar buscando las cosquillas de la chica largo rato- pero, la mayor parte de las ocasiones, se trata de una oportunidad estupenda para indagar y descubrir juntos zonas erógenas y para hacer cosas diferentes que bañen de morbo el encuentro sexual.
Un juguete no sustituye a un hombre, pero tampoco a una mujer, y las lesbianas nos llevan a los heterosexuales años luz en cuanto a artillería sexual se refiere. Por muy bien que nos lo pasemos con un juguete es bastante obvio que lo que nos excita a la mayoría de las personas son otras personas. Por eso los juguetes, las lecturas y las pelis porno o eróticas, son una ocasión para compartir en pareja lo que sabemos que nos funciona a solas. Pero primero hay que saber lo que nos funciona a solas, por eso los juguetes valen tanto para parejas, como para solteros sexuales. Y ojo, que también los hay para chicos. Aquí el que no juega es porque no quiere.
 
Estamos a menos de dos meses de Navidad y como cada año, hay que pensar en qué regalarle a la parienta. Los hombres no sabéis comprarnos ropa, pensáis que el caqui es un fruta y detestáis meteros en centros comerciales abarrotados de gente para conseguir el regalo perfecto que, seguramente, nos parecerá una mierda. Así que aquí os dejo una ayudita: www.amantis.net, www.sexshop.vibralia.com, es.sextoymio.com  o www.lasexshopencasa.es .
Hay mil páginas en internet de juguetería erótica, así que este año investigad desde vuestro cómodo sofá cómo hacer feliz a vuestra chica después del empacho de turrón. Y tened cuidado con que no sea vuestro sobrino de cuatro años el que abra las cajas de los regalos.
Quejarse del mal sexo y no experimentar, es como quejarse de Rajoy y no ir a votar.
photos by: &
  • http://www.caprichoyplacer.es/ Caprichoyplacer

    Hoy en día tener un juguete erótico en casa ya sea para la mujer, el hombre o la pareja se considera casi necesario. Mejora el sexo e incrementa las sensaciones placenteras.

  • http://www.blogger.com/profile/12038788580540247970 Ishai Bravo

    Ya no solo están las tiendas on-line, todo esto ha evolucionado y ahora ya puedes ir a boutiques especializadas donde los señores con gabardina, las luces de neón, y los “ciber juguetes luminosos” has dejado paso a profesionales especializados, con buena presencia y que incluso te invitan a un café mientras te enseñan juguetes. Recomendable en Santiago un centro de sexología donde te atienden con cita previa, para que no coincidas con otros clientes, ubicado en un primer piso, nadie sabe a donde vas cuando entras en el edificio, está en pleno centro. Puedes hasta elegir quién quieres que te atienda, si una chica, psicóloga y sexóloga o un chico especializado en juguetería y BDSM, ambos jóvenes y con buena presencia. Un sitio limpio y luminoso, nada chabacano, con olor a incienso y no a cabina de sex shop. También hacen tuppersex, talleres varios de sexualidad (suelo pélvico, shibari, romantic bondage….) No doy más pistas y no os pongo el enlace, no es dificil de encontrar buscando un poco.

  • http://www.blogger.com/profile/12729919188546087756 Sensualove España

    Cierto es que hoy en día cualquier mujer tiene su vibrador a mano. Es la mejor forma de vivir su sexualidad plenamente.

  • http://www.blogger.com/profile/12729919188546087756 Sensualove España

    Este comentario ha sido eliminado por el autor.

  • http://www.blogger.com/profile/00823603253185746723 Toy folloso

    No todo son ventajas.

  • http://www.blogger.com/profile/03032828951085760859 Juan Carlos

    Lo que iba a poner ya lo puso Conchi Chapela, se me adelantó. Yo me enteré hace unos cuantos años de lo del tuppersex por una amiga de Zaragoza así que no hay excusas.
    Salu2

  • http://www.blogger.com/profile/06278152627836937238 Conchi Chapela

    Te recuerdo que existen las reuniones caseras de tuppersex, por ejemplo de La Maleta Roja.com.. ¡Estamos como queremos!