Cuando una mujer está embarazada su organismo cambia a pasos agigantados de una semana para otra con el objeto de acoger a la nueva vida que se gesta en su interior. Eso es exactamente lo que a mí me ha pasado, pero sin hinchazón de piernas, ni dolor de tetas. Ni tetas, en general.
Hace nueve meses que me quedé embarazada, pero mi embarazo no fue fruto de la cópula, sino de una serie de decisiones trascendentales que  me han permitido convertirme en lo que siempre había soñado: he cumplido mi anhelo profesional de escribir y puedo dedicarme a ello. Y por fin, el bebé ha nacido y no soy más que yo misma, lo que he sido siempre, pero con menos temores, menos trabas y bastantes menos complejos.
Mi embarazo ha sido de lo más cambiante y, como por efecto de las hormonas, casi cada semana me he visto sumida en un torrente de emociones. Emociones dispares  que pasaban de la alegría desenfrenada al llanto fácil y que me he tenido que asumir acompañada de muchas personas que quería y me quieren –más de lo que podría imaginar- pero por vez primera en muchos años, sin un ‘novio’. Un novio al que llamar cada hora para llorarle mis penas o con el que abrazarme cada noche bajo las sábanas sintiendo el calor y el sosiego de algo parecido al hogar.
Hay ciertas cosas que, llegada una edad, una ya no tolera y otras muchas que tiene bastante más claras. Los años, aunque estropeen un poco el cutis, no han sido en balde. La soltería era una de las cosas que no concebía después de encadenar dos relaciones de más de diez años en total, con sólo 27. La deseé en muchas ocasiones pero me apaciguaba la tranquilidad de que alguien me quisiese “por encima de todo”, aunque nadie te quiere por encima de todo, y, mucho menos, por encima de sus intereses, entre los que tú formas parte. TENEDLO CLARO. Obviamente, eso no está mal, todos amamos porque nos sienta bien a nosotros, no por hacerle un favor al otro. ¿Acaso no recuerdas haber pasado de aquel niño repelente con granos y mostacho que te enviaba cartas en el colegio? Incluso cuando amamos a un cabrón/a, lo hacemos porque no podemos evitarlo y porque ese sufrimiento en el fondo, nos compensa. Somos química.
No voy a decir que la soltería es la panacea de la felicidad, aunque tampoco lo es estar en pareja. He aprendido a quererme un poco más y es probable que eso me permita manejar mejor futuras relaciones. O la soltería indefinida: el terror de las abuelas. Obviamente, me he hecho daño por el camino pero a veces, la letra, con sangre entra. Por eso nuestros padres se saben muchísimo mejor que nosotros los ríos y accidentes geográficos de España.
Pero más allá de sentimentalismos, mi embarazo me he traído doble ración de mala hostia. Más de la que ya tenía. Hasta ahora, siempre dejaba un pequeño hueco a algo parecido a la inercia para acatar o simplemente, asumir, las consecuencias que lo que otros hacían tenían en mi vida. Pero ya no. Ahora hay alguien más débil que me necesita y solo me tiene a mí para protegerlo: mi pequeña niña interior, ésa a la que tan poco había escuchado hasta ahora.
 
cuando llegara?
Mi niña interior me exige un montón de cosas que tengo que hacer POR SU BIEN:
 
      Poner mis intereses (y los de mi niña) en un primer plano y luego, ya veremos.
Negarme a hacer algo que no quiero o simplemente, no me apetece.
Dejar de sentirme mal (y flagelarme) por cosas que hago porque me apetece.
Pedir explicaciones cuando las considere necesarias en lugar de callar mientras noto cómo se aviva el incendio del odio en mi interior.
Dejar de fingir que soy la puta princesa desvalida esperando a que el puto príncipe azul venga a rescatarme de mi puto castillo.
Cuidarme física y mentalmente. -Esto anula totalmente cualquier posibilidad de sentirse bien escuchando a Enrique Iglesias, Pablo Alborán o Dani Martín-.
Tomar la iniciativa.
Perdonarme mis errores como Dios perdona a los que le ofenden y por tanto, a mí misma.
Ser más optimista cuando las cosas se tuercen.
Reír hasta llorar o llorar hasta reír.
      Escribir. Escribir. ESCRIBIR.
      Ser feliz, coño.PD: ¿De verdad creíais que estaba embarazada?

photo by:
  • http://www.blogger.com/profile/13218494901179682332 Mabely Jiménez

    Me ha encantado!

  • http://www.blogger.com/profile/05934930482984638763 la doctora en su hogar

    Amén!!!

  • http://www.blogger.com/profile/11139969815438440369 Loribeth Guzmán Caba

    Felicitaciones!!!
    Apuesto a que es una niña fuerte y hermosa.
    Fue lindo estar en una de las ultimas semanas de embarazo.
    Un abrazo a la niña, dile que pronto tendrá una compañera de juegos, la mía estoy segura que será prematura ;D

    PD: Lo sabia!!! se notaba el embarazo en las clases, era evidente.
    ME LO CREÍ jajajajajaja

  • http://www.blogger.com/profile/05559812306295338142 juan jesus Rch

    No sabes como me alegro que por fin hayas “parido”, tener a esa niña es de lo más complicado que he conocido en esta vida. Identificar los miedos y “apartarlos” .(aqui no tengo las manos aplaudiendo como en el whatsapp)
    Aunque te pueda parecer increible al año de tener a mi niña biológica, con veintisiete años como tú y en septiembre también, tuve yo a “mi niño”, aunque “mi embarazo” duró dos años por los menos. Y el proceso lo has descrito bastante bien, crisis de ansiedad, enfado con el mundo, euforia pasajera… con un bebé (real) entre mis brazos el miedo era tal que realmente no sabía si iba a poder con todo, pero en septiembre del 2007 parí a mi niño interior , le puse “Juan Sin Miedos”, (estoy de cumpleaños).
    Por mi experiencia te diré que esa niña querrá volver a caer en vicios como “el que dirán” y “el no voy a poder”, pero teniéndolos identificados como los tienes te resultará fácil evitar la caida.
    Es un placer leerte y aunque en la escritura se te notaba más libertad, a partir de ahora no puedo ni imaginar lo que puedes llegar a hacer.
    Ya solo me falta poder conocerte algún día, porque para mí no hay mejor red social que un bar, unas cervezas o refrescos y unas patatas o altramuces en medio.
    Un saludo y Enhorabuena!!!!!