Hace justo siete días una joven de 20 años denunciaba haber sufrido una agresión sexual en Málaga, supuestamente acontecida en el transcurso de la Feria de la ciudad. Lo demás ya lo sabéis: de circo mediático a archivo del caso en dos días. La justicia tiene, en principio, la razón –no hace falta que enumere la cantidad de casos en que no la tiene, véase, la inculpación de Dolores Vázquez en la muerte de la también malagueña Rocío Wanninkhof- pero dejadme que yo me quede con la duda de que esta chica, que no conocía de nada a sus supuestos agresores, tuviese intención alguna de arruinarles la vida. Una violación es, probablemente, el delito más difícil de denunciar, porque sitúa a la víctima en la desconfianza social hacia ella y pone de manifiesto la cultura apestosamente machista que hay en torno al sexo “a ver si al final andaba provocando y le dieron lo que quería”. Esto,  más o menos, es lo que se acabó diciendo de la joven de Málaga. Que, por cierto, no fue el único caso denunciado de violación múltiple este fin de semana. Otra joven de Gandía fue supuestamente violada por tres individuos en el interior de un coche.
El problema es, básicamente, que la gente –las propias agredidas la mayor parte de las veces- no sabe aún lo que es una violación. Demasiadas películas dibujan la violación como un acto casi erótico que ocurre cuando un guapo desconocido te empuja encima de un coche en mitad de la noche y te arranca las bragas para echarte el polvo de tu vida. La mayor parte de las violaciones no ocurren en la calle –y menos aún por guapos desconocidos- sino en el seno de la familia, la pareja y las relaciones sexuales consentidas. Y aquí es donde me gustaría que se guardase más cautela con el caso de Málaga. Que yo, mujer, me quiera follar a un tipo –o a dos o a tres- no significa que quiera hacer todo lo que ellos me pidan, que no quiera parar en un momento dado porque me estoy arrepintiendo, que me encuentre en un estado de intoxicación propenso para que abusen de mí -caso bastante probable en Málaga- o que apruebe que me graben mientras mantengo sexo. Os recomiendo que leáis estos dos artículos “Qué es la cultura de la violación” y ‘Yo quería sexo, pero no así’.
Que en un país donde se mata a mujeres día si y día también por culpa de la violencia machista se banalice con la violación es de juzgado de guardia: muchas mujeres que conozco y yo misma, reconocemos haber sido agredidas sexualmente alguna vez en nuestra vida –y no, no me refiero al baboso que te toca el culo en la discoteca- y ninguna ha denunciado. Denunciar que alguien con quien te fuiste a la cama voluntariamente, tu pareja, tu padre o tu hermano han abusado de ti NO ES FÁCIL. Y, por si seguís con las dudas, a los datos me remito: menos del 2 por ciento de las denuncias por violación resultan ser falsas, mientras que más de 60 por ciento de los casos jamás se denuncian. Y a pesar del bajo número de denuncias, España está en el top 25 de países con más violaciones al año, justo por debajo de Perú y por encima de Zimbabwe.
Este hecho tan serio no es más que una de las múltiples demostraciones de la violencia contra la mujer que se vive en España, un país donde ya alcanza cotas institucionales: el alcalde de Málaga preocupado por la imagen de las fiestas después de la supuesta violación y el de Valladolid porque una mujer no se rompa el sujetador mientras va con él en ascensor (éste último ha salido hasta en The Guardian).
Y de ahí hemos pasado, casi sin despeinarnos, a trending topic por hacer bromas sobre el feminismo. La ocurrencia de una chica que se propuso denunciar todos las situaciones de ‘machismo’ a las que se enfrentaba día a día a través de la etiqueta #machismopublico se ha convertido en un insulto al feminismo y a la inteligencia y ha conseguido cómo no, alejarnos un poquito más de los hombres en la lucha común contra la violencia machista.
Ofendida por semejante insulto a su cultura postfeminista (nunca he entendido a las postfeministas, lo siento, yo soy una simple feminista) lo publicó en twitter consiguiendo, como no, el escarnio público de miles de hombres –y muchas mujeres- junto con feroces defensas de su causa por parte de alguna otra que aún no sabe lo que es sentirte agredida por la cultura machista. Otra cosa no, pero a los españoles, en ingenio, no nos gana ni Dios. Así que todos nos hemos echado unas risas a costa del pobre infeliz que decidió invitar a un café a la creadora del #machismopúblico:
Sara, gracias. Gracias por conseguir que miles de personas se estén burlando del feminismo como si fuese la causa estúpida e infantil de unas cuantas mujeres histéricas que odian a los hombres sólo por el hecho de serlo. Vamos, lo mismo que hacen los machistas y misóginos, pero al revés. Estoy bastante hasta los ovarios de escuchar burlas e insultos por parte de hombres que, lamentablemente, piensan, como tú, que el feminismo es lo mismo que el machismo: la supremacía de las mujeres por razón de sexo y la denostación del género masculino porque sí.  O “porque hay un chico que quiere ligar conmigo y me apetece llamar la atención”.
Esto es MASCHISMO PÚBLICO, Sara. Un machismo que yo sí he vivido. Ojalá tú tengas que preocuparte sólo de que no te inviten a un café.
1. Que tus padres –educados en otra cultura, obviamente-, te digan cosas como que eres tú la que debes hacer las tareas de casa y servir a tus hermanos varones por ser mujer, que tienes que volver más pronto a casa porque eres mujer, que debes volver siempre acompañada de algún chico –novio o amigos- para evitar que abusen de ti, que nunca debes beber más de la cuenta porque eso supone que puedan abusar de ti, que cuidadito con a quien te follas porque nunca debes olvidar que una mujer es siempre una mujer (y la línea entre mujer y puta es muy endeble). Que va siendo hora de que sientes la cabeza y tengas hijos porque eres mujer, y la función primordial de una mujer es la reproducción.
 
2. Temer hacer cualquier cosa en el instituto con alguien que te gusta, porque ya a esas edades los chicos y las chicas insultan a otras chicas con palabras como “puta”, “zorra”, “cerda” o “comepollas” –viva la grandeza del lenguaje español-. Que enrollarte con más de uno un fin de semana sea motivo de hacerse conocida por facilona, mientras que al chico que se enrolló con quince se le aplauda por campeón.
 
3. Haber padecido un trastorno de la alimentación en la adolescencia por un comentario de un chico acerca, cómo no, acerca de tu físico.
 
4. Que en el trabajo cobres menos por hacer lo mismo que tus compañeros chicos. Que tus compañeros de trabajo (jefes, incluso) hagan comentarios en voz alta sobre tu cuerpo cada vez que te levantas para coger algo en la impresora.
 
5. Que un tipo con el que te has acostado te obligue a hacer cosas que no quieres porque ya te has metido con él en cama y ahora, te jodes. No haber sido tan puta.
      (…)
     100. QUE EN ESTE PAÍS SE EDITE UNA GUÍA PARA ENSEÑARNOS A LOS MUJERES A NO SER VIOLADAS EN LUGAR DE ENSEÑAR A LOS HOMBRES A NO VIOLAR.
Esto, Sara, es machismo. Haberle dicho que te gusta té.

  • http://www.blogger.com/profile/10129991226761993114 Diego Fernandez Catillo

    Muy buen artículo, y sigue la línea de los artículos que, hasta este momento, has escrito y he leído. y por cierto, has hecho bien en escoger periodismo. Es lo tuyo.

    Un saludo.

  • http://www.blogger.com/profile/11643028517834872827 Telma

    Me ha encantado, clara y concisa. Estoy de acuerdo.

    Un saludo!

  • http://www.blogger.com/profile/10500819233165429671 Trini Altea

    Felicidades por el articulo.

  • http://www.blogger.com/profile/03611475788214710921 Luis Prades Cabedo

    Gracias a este post me he visto moralmente obligado a revisar los conceptos de machismo y feminismo de raíz; hay muchísima confusión en nuestra sociedad y poca o ninguna información rigurosa al respecto en los medios generalistas, en su lugar pan y circo como siempre.

    El machismo se cimienta en la supremacía del sexo masculino por encima del femenino, siendo las mujeres servidoras de la voluntad de los hombres, por el simple hecho de serlo.
    Sin embargo, la base del feminismo es completamente opuesta, lo que éste persigue es ni más ni menos que la igualdad entre géneros, (no confundir con el igualitarismo) es decir que todos los individuos tengan los mismos derechos sin atender a criterios de sexo.

    Machismo y feminismo por tanto, son conceptos antagónicos.

    Una de las premisas que defiende el feminismo es la separación entre el sexo como característica biológica y el género como conjunto de valores sociales asociados tradicionalmente al hombre o a la mujer. Este pensamiento que quizá algunos encuentren totalmente revolucionario debería ser la base más primaria de cualquier sistema educativo y sociedad democrática, porque por ahí empieza todo.

    Queda mucho por hacer, ya que el machismo el cual se basa en el miedo al igual que el racismo, la homofobia y otras actitudes discriminatorias, sigue presente en nuestras vidas cotidianas.

    Una cosa que me molesta especialmente son las típicas imágenes con frases de copia y pega que se postean en las redes sociales del tipo: “Los hombres/mujeres son…”, tratando de justificar estupideces con el sexo, perpetuando así unos estereotipos que tanto trabajo nos está costando erradicar, muy en el hilo de lo que comentas acerca de la chica tuitera.

    Actuar fríamente ante esos detalles marca la diferencia y es responsabilidad de todos nosotros. Si desde muy pequeños nos educaran totalmente al margen de los prejuicios de género seguro que no tendríamos que lamentar incidentes como el de Málaga.

    Es agradable leerte porque la cuestión está muy bien explicada. Con tu permiso voy a compartir el post, un abrazo!

  • http://www.blogger.com/profile/06792750554421497217 Alberto Roldán

    Muy buen artículo. Enhorabuena.

  • http://www.blogger.com/profile/05953666464418788481 Miguel Castellote

    Me ha gustado mucho tu artículo. Felicidades.

  • http://geklodia.wordpress.com/ geklodia

    Bravo, Diana. Es por entradas como ésta que visito el blog.
    Por cierto, ¿has visto “womenagainstfeminism”? Me habría gustado que lo comentaras también. Me parece una chorrada como un templo, de sus textos se infiere que no tienen ni idea de lo que es el feminismo (“no necesito el feminismo porque mi profesora de feminismo de insultó y ahora me enfado y no respiro, ea”) y sospecho que han copiado, cágate lorito, la estética y el formato de “project unbreakable” (que precisamente trata sobre violaciones).

    http://projectunbreakable.tumblr.com/
    http://womenagainstfeminism.tumblr.com/

  • http://www.blogger.com/profile/17144337209760911961 Druna

    Por eso sorprende que ante cada nuevo “accidente” de la realidad, como ha ocurrido ahora con la violación cometida en Málaga, los argumentos hayan girado alrededor de las tres ideas tradicionales que aparecen en violencia de género:

    Por un lado la normalidad, bajo el razonamiento de que son más de 1000 violaciones las que se producen al añ Una normalidad que se llega a utilizar como “justificación jurídica” cuando en una sentencia del Tribunal Supremo se dice que 35 violaciones hacían la situación normal.
    Por otro, situar la responsabilidad sobre las mujeres que sufren las agresiones y las violaciones. Son ellas, se dice, las que deben hacer algo para evitarlas, y sal mismo tiempo no se dice ni se hace lo suficiente contra los agresores y violadores, ni se manda mensaje alguno hacia los hombres que llevan o pueden llevar a cabo esta violencia. Una responsabilidad en las víctimas que luego es traducida al lenguaje coloquial como “culpabilidad” por haber hecho algo (provocación, flirtear, acudir a determinados lugares, dejarse acompañ..), o por no haber hecho nada (no ir acompañada, no haber vestido adecuadamente, no haber tomado medidas…)
    Y en tercer lugar está la idea del agresor como “chivo expiatorio”. Siempre hay, y ha habido, agresores en todas las manifestaciones de la violencia de género que han sido detenidos, y que se muestran públicamente como escarnio de lo sucedido y como purificación del ambiente. Son como el agua bendita que viene a lavar el escenario y las conciencias para que todo se entienda como ese accidente de la excepcionalidad, en lugar como la rutina de una normalidad que se intenta aparcar en el rincón de la infrecuencia para restarle trascendencia y, sobre todo, significado. Para que cada hombre detenido pague por todos los violentos que no son detenidos, por muchos otros hombres que se plantean la violencia como opción si se dan las circunstancias, y por todos los que callan o hablan desde el posmachismo. No olvidemos que según el Eurobarómetro de la UE (2010), un 15% de la población europea considera que la violencia sexual “no es grave” .
    Vivimos una verdadera “feria de violaciones” de Derechos Humanos en las mujeres a través de las diferentes formas de violencia de género… Una feria donde el elemento común es la impunidad, una impunidad respaldada por el silencio y por las palabras que intentan culpabilizar a las mujeres o desviar la atención diciendo que hablar de “hombres violentos” es criminalizar a los hombres.

    La realidad es objetiva. Según el último informe de la OMS (2013) sobre prevalencia de la violencia de género, en Europa el 5.2% de las mujeres sufrirán a lo largo de su vida una agresión sexual por un hombre diferente a su pareja.

    El resultado de la respuesta social e institucional también dice mucho sobre esta cultura machista que arroja la piedra de la violencia de género y luego oculta la mano. Estudios internacionales, como el de Johnson, Ollus y Nevala (2008), indican que se denuncia menos del 20% de la violencia de género, de ellos un 1-7% son investigados, y de estos sólo terminan en condenas entre el 1 y el 5%. O lo que es los mismo, más del 99.9% de los hombres violentos que atacan a las mujeres terminan impunes en esta “feria de violencia” contra las mujeres y contra una sociedad democrática a la que impiden alcanzar la Igualdad.

    Basta ya de silencios y de palabras para que las mujeres “hagan algo”. Basta ya de festejar las detenciones puntales sin hacer lo suficiente contra las causas que dan lugar a que exista la violencia de género. Hay que dirigirse a los hombres para que renuncien al machismo, para que se incorporen a la Igualdad, para que aprendan a convivir en paz y sin privilegios… Y hay que trabajar para erradicar la desigualdad de nuestra sociedad, y señalar a los responsables de esta situación: a los agresores, a su cómplices en el silencio y a sus aliados con las palabras.

  • http://www.blogger.com/profile/17144337209760911961 Druna

    Y añado el artículo de Miguel Lorente

    Por MIGUEL LORENTE
    Tiene que producirse la violación de una mujer para que se hable de las agresiones sexuales que se producen en España; tienen que cometerse, no ya el homicidio de una mujer, sino varios cercanos, para que se plantee un debate sobre la violencia de género en el seno de las relaciones de pareja; tiene que darse la circunstancia de que uno de los homicidios se haya cometido tras una denuncia y con una medida de protección en vigor, para preguntarse públicamente qué tipo de protección se da a las mujeres que denuncian este tipo de violencia; un maltratador tiene que asesinar a su hijo o a su hija para que debatir cómo abordar el tema del régimen de visitas y la custodia tras las separaciones de las parejas donde ha existido violencia de género… Y mientras tanto silencio.

    Silencio como si no pasara nada, como si todo estuviera controlado, como si el simple deseo de que no exista la violencia de género fuese la principal medida y acción para que no se produzca… Pero la realidad no es esa.

    Y no lo es porque el silencio es el principal argumento de quienes buscan mantener y perpetuar la violencia sobre la culpa de las “malas mujeres” merecedoras de lo que les ocurre, y porque junto a ese silencio sobre la realidad están las palabras que buscan reforzar las ideas que el machismo ha situado como parte de la normalidad de la cultura y de la convivencia social… Es el mensaje de que las mujeres son “malas y perversas” por definición, y la argumentación práctica, ya nada de teoría, en cada palabra sobre las “denuncias falsas”, la provocación, la instrumentalización de su condición de mujer para arrebatarle los hijos a los hombres y echarlos de la casa…

    El silencio y la espera no son neutrales… Si no se hace algo para acabar con la violencia de género que ya ocurre, se está haciendo para que continúe. Así de terrible, pero así de simple.

  • http://www.blogger.com/profile/17144337209760911961 Druna

    Diana el mejor artículo que has escrito con diferencia, para mi gusto claro. Los artículos que has puesto ya los había leído y compartido en facebook todas las veces que he podido, con la esperanza blanca que de que los leyeran muchos hombres. Ingenua de mi, sólo lo han hecho las mujeres, que es lo que toca en estos casos. Y la diferencia entre machismo y feminismo, estoy harta de explicarla siempre que me dan oportunidad para ello, pero la gente no quiere escuchar, y sólo entiende lo que le da la gana. Dejo mi propia reflexión que puse en face en cuanto al tema de esta chica
    Con respecto a la “violación” de esta chica después de trabajar en la feria, algo habrá que decir. No es normal en ninguna de las maneras. Si fuera como dicen a qué iba la chica a deunciar. Y como es que la encontraron llorando, sóla a esas horas y totalmente desorientada. Y qué raro que imputen sólo a los menores de edad porque no pueden ir a la cárcel. Y qué hacen declarando familiares de los chicos, claro gente de la feria que dirán lo que tengan que decir por los familiares. Y porqué lo grabaron en video? Pues si la chica iba hasta las trancas para poder decir que fue consentido. Pues ya he leído en mucho sitios, muchos hombres que usan esto para decir que la justicia hay que respetarla, que se cree más la palabra de las mujeres que la de los hombres, que era ligera de cascos, que si no sabe beber que no beba…. y lindezas por el estilo. Y esta es la bonita sociedad machista que tenemos, encubierta por supuesto, que aplaude a los agresores y maldice a la víctima. Y estos comentarios los oigo de gente de la calle, que se supone que tiene madre, hermanas, novias, amigas. Y no tiene nada que ver que en este país se ha perdido el poco respeto que quedaba por las mujeres, que las violaciones han subido un 30% desde el año pasado y nadie hace nada, algo haría la chica. Pues bien, si a un hombre le rodean 5 hombres para robarle, lo mismo no hace nada pues es preferible perder la cartera que los huesos. Pero si se trata de un delito de este tipo, no hacer nada significa consentir, al menos para la justicia española. Pues no señor, no lo significa. Lo mismo significa ponerse a salvo de algo peor, pero así nos va

  • http://www.blogger.com/profile/05559812306295338142 juan jesus Rch

    He de decir que después de leer el artículo de “que es cultura de la violacion”, me he dado cuenta que aunque sin saberlo,simplemente con el lenguaje ya contribuía a esta cultura, está tan metida en los hábitos del subconsciente que se hacen cosas por hábito o por rutina que pensándolo fríamente va en contra de los principios de uno.
    Y si, yo mismo dije por twitter eso de “que quería un sandwich y se lo dieron”. Y justo a leer ayer el artículo mencionado me di cuenta del error. Seguramente esa chica empezaría queriendo tener esas relaciones y seguramente en algún momento se dio cuenta de que no era lo que quería. Sino no hubiese terminado llorando y dándole un punto en sus partes.
    Una vez conocida la historia (mas o menos completa) y teniendo mas apertura mental al leer (que la gente cada vez hace menos,salvo el titular), pues uno se sa cuenta del tremendo ERROR.
    Después eso, el termino medio no existe, se pasa de un caso de abuso a un caso absurdo, aireando públicamente como machismo el hecho de un chico invite a un café a una chica (que al menos para mi, es la manera mas sana de conocer a una persona y no de marcha a las 3 de la mañana)
    En fin Diana, que gracias a ti me he dado cuenta de mis errores en este caso. Gracias de verdad por que siempre busco mejorar como persona.
    Y a ver si mas gente lee este artículo y corrige errores, empezando por los significados de machismo y feminismo, que ya ahí hay un abismo en lo que es y lo que la mayoría cree que es.
    Por supuesto gran artículo.
    Un saludo y compartiendo.