Un día un hombre se tira por la ventana tras recibir la notificación del banco de que todavía debe hacer frente a una deuda de 22.000 euros por la hipoteca, después de haber dado su casa en pago a la entidad. Semanas más tarde, una mujer se quema a lo bonzo delante de la sucursal bancaria. Un joven de 19 años también se suicida, tras ser desahuciada su familia y no encontrar trabajo. Y así, a diario, alguien se quita la vida en este país, ahogado por las deudas y el acoso de los acreedores que no entienden de situaciones personales. Otras muchas lo intentan: más de 200 al día según los últimos estudios
 
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No todos se tiran por la ventana o se queman en público, y el suicidio es menos espectacular, y, por lo tanto, invisible para los medios de comunicación, que continúan empeñados en seguir esa regla no escrita de no informar de las muertes por suicidio para evitar el supuesto “fenómeno contagio”. Contra todo pronóstico, el silencio mediático no está parando la sangría de suicidios, que ya son la principal causa de muerte no natural  en España. Eso sí, garantiza que las muertes sean lo más asépticas posibles, no vaya a ser que los ciudadanos-votantes-clientes empiecen a preguntarse si esta desagradable oleada de muertes se podría evitar.
Hay quien se toma una dosis letal de medicamentos y drogas varias, otros se ahorcan, algunos se pegan un tiro o se hunden en la bañera. Son los mártires de esta crisis. Y son vuestros muertos, cabrones. Los muertos de los políticos, los banqueros, los empresarios despiadados y toda la casta de hijos de puta que nos gobiernan en términos de esclavitud económica -y social y laboral- para engordar las vergonzosas cuentas bancarias en el extranjero con las que evadir impuestos que los demás sí pagamos. ¿Y vosotros os hacéis llamar patriotas?
Vosotros sois los verdugos. Los que oficiáis pomposos funerales de estado por un asesinato de índole no política, los que malgastáis el tiempo y nuestro dinero en misas, partidos de fútbol y comidas con empresarios de dudosa trayectoria. Son vuestros muertos y están entre vosotros, aunque no queráis verlos. Están muertos mucho antes de morir: en las aceras que no paseáis salvo para repartir propaganda política, en los bancos de alimentos que no visitáis excepto para sacaros las fotos, en los pasillos de los hospitales públicos que cierran cientos de camas durante el verano y plantas enteras si alguno de vosotros tiene que ser intervenido, en los colegios públicos a los que vuestros hijos no tienen que asistir con el estómago vacío desde primera hora de la mañana. En los CIES y las casas okupadas por personas que han sido desahuciadas de las suyas para convertirlas, a su vez, en viviendas de saldo que ofrecen las nuevas inmobiliarias: los bancos deudores a los que los ciudadanos, inexplicablemente, debemos avalar. Los bancos que vendieron las preferentes a miles de personas, muchas de los cuales se mataron después de haber perdido los ahorros de toda la vida.
Son vuestros muertos, cabrones. Y ojalá os acostéis cada noche pensando en ellos, en sus hijos, en que son ellos, y no vosotros, los que luchan por sacar el país adelante. El país que empieza en el propio hogar, en la familia, en el círculo social que está en riesgo de romperse desde que a uno lo echan del trabajo y se convierte en el número 6 millones y pico que tanto os gusta adornar con cifras macroeconómicas que satisfacen a señores banqueros que llevan años desviando sus actividades fuera del país.
Son los que tocan fondo cuando todo se desvanece, cuando la vida da paso al más espantoso de los vacíos: el desaliento de estar perdido, de sentirse acorralado entre deudas imposibles de pagar y las excusas con las que presentarse ante la familia. El miedo al rechazo social, el estigma de haberlo perdido todo, el sentimiento de culpa, la angustia de ver pasar los días en una peregrinación constante de entrevistas imposibles y viajes a las oficinas de desempleo. Hasta que se acaban las prestaciones, los subsidios, la ayuda familiar, y tienen, incluso, que soportar ser acusados de vagos por vosotros. De no luchar lo suficiente. Y si lo decís vosotros, sabéis que conseguís que lo repitan muchas de las ovejas que balan en vuestro rebaño. El rebaño de la abrasante desvergüenza de los que miran para otro lado. No vaya a ser que se contagien. No obstante, la muerte y la miseria, son virus para los que todavía no existe vacuna.
Y entonces se aviene el suicidio social, que es anterior al físico: perder las amistades, sacar a los hijos del comedor porque ya no hay dinero para pagarlo, repartir la paga de la abuela entre cinco personas. Y no hace falta que nadie los juzge ni los condene, porque ya lo han hecho ellos antes. En la soledad del miedo y la culpa.
Ése es el instante previo a abrir la ventana. A colgar la soga. A apretar el gatillo. A tomarse las pastillas.
.¿Cuántas muertes más serán necesarias para darnos cuenta de que ya han sido demasiadas? ( Bob Dylan)
 
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  • http://www.blogger.com/profile/12131404765222403889 Jesus Conde

    El artículo está muy bien planteado. Comparto contigo el 99 por ciento de lo que dices. Pero… todo va a caer en saco roto. Este país está completamente idiotizado y narcotizado. Los romanos ya lo entendieron en su tiempo y por eso crearon los Juegos. Mientras haya Pan, Futbol y Tele no hay nada que hacer.

  • http://www.blogger.com/profile/15448805849260993924 Fernando Lobato

    Muy bien. De verdad!

  • http://www.blogger.com/profile/15448805849260993924 Fernando Lobato
  • http://www.blogger.com/profile/03182024363643190383 Angel Garcia Carragal

    Muy duro todo esto. Sin embargo los indignados salen a la calle en protesta de todo este desaguisado y poco apoyo encuentran. Y menos en la juventud apampanada por el fútbol.

  • http://www.blogger.com/profile/09724189567261697923 Mir…

    Siempre encuentras las palabras perfectas para escribir lo que pensamos la mayoría.

  • http://www.blogger.com/profile/16159593650515947835 ZHU DE

    El Grupo que controla la finanza mundial ha decidido que no hay recursos suficientes para toda la población, por ello es necesario el Decrecimiento, no solo financiero, si no POBLACIONAL.

  • http://www.blogger.com/profile/05559812306295338142 juan jesus Rch

    Unknown lee bien anda. Es como si digo yo que los estudiantes de la universidad son propensos a beber mas alcohol y vienes tu y dices que la tasa de comas etílicos ha bajado, está muy bien el dato pero no tiene nada que ver con lo que yo he dicho. Y de camino viene muy bien para desinformar y desprestigiar, algo muy utilizado hoy en día para que un artículo o una noticia no se lleve la atencion que se merezca.
    Y no, no está mal documentado como ti dices al menos que ti consultes videos de youtube que después desaparecen.

    Diana como han dicho ya dices lo que muchos pensamos.
    gran artículo.

  • http://www.blogger.com/profile/08923901472324115769 Unknown

    Muy bien escrito, pero mal documentado. La tasa de suicidio desde 2006(más o menos cuando empezó la crisis) es mas baja que durante los años anteriores. De hecho somos uno de los paises con una tasa mucho menor de suicidios que otros países de nuestro entorno.
    Puedes informarte mejor en https://www.youtube.com/watch?v=D–whVriXWI donde se explican las cifras oficiales del INE.
    Hay que aprender a ver y a usar las estadísticas para ser veraz. En la Voz de hoy titulan que 220000 jovenes han emigrado desde el 2005. Cierto, pero de ellos 82000 se fueron a Rumanía y de los cuales sólo 170 tenían la nacionalidad española.
    El periodismo, decían la semana pasada, está para informar, formar y entretener. Este artículo no es ni lo primero, ni lo segundo; aunque probablemente si será viral.

  • http://www.blogger.com/profile/15641049410115119972 Daniel Benítez

    En el clavo. Las ratas de la Moncloaca deberian leer esto.

  • http://www.blogger.com/profile/05259527497778794258 María Carrizo

    Es una maravilla leer lo que escribes.Has escrito lo que muchas personas piensan pero muchas veces no saben cómo expresarlo.Enhorabuena.Un saludo.

  • http://www.blogger.com/profile/08978822899844028314 Sandra Gonzalez

    Si tuviese sombrero, me lo quitaría!!! Pero como no lo tengo… sólo puedo decir: Ole, y aplaudir a rabiar!