Son las tres de la madrugada del domingo al lunes, primer día de trabajo de la semana. Te has pasado toda la tarde del domingo durmiendo como si no hubiera mañana: del sofá a la nevera y de la nevera al sofá, en un bucle interminable de dormir-comer, comer-dormir… Y como mañana madrugas mucho te metes en cama a eso de las 11 porque, inexplicablemente, ya no puedes más. Sí, amigos, el cuerpo es puro vicio: cuanto más duerme, más sueño tiene; cuanto más come, más hambre desarrolla y cuanto menos folla más YouPorn consume.
Volvamos a las tres: la hora en que, de repente, te empieza a picar una pierna o se te seca la garganta y comienzas a carraspear o te haces pis y tienes que levantarte obligatoriamente porque eres mayor y los mayores no se hacen pis en cama, a no ser que tengan pérdidas de orina inasumibles para Tena Lady. La has cagao, compadre.
Te vuelves a la cama y cierras los ojos, pero el picor de tu pierna derecha se ha contagiado a la izquierda y el carraspeo ha dado paso a un ataque de tos de los que provocan que se te salten las lágrimas y los mocos al mismo tiempo y convierten tu kleneex en un amasijo de flemas y babas que vas acumulando encima de la mesita para ver, si mañana, se han solidificado y puedes retirarlos sin que se caiga nada al suelo. Si duermes acompañado, acabas de prender la mecha de la ira de Fulanito o Menganita.
Tú sigues intentando dormir, pero YA NO PUEDES, it´s impossible, my friend. Metes el móvil por debajo de las sábanas para ver si encuentras a alguien en tu situación en Facebook o directamente te vas a Twitter a comentar las noticias del diario Clarín, por aquello de la diferencia horaria. La luz de la pantalla del móvil, aunque le bajes la intensidad, crispa más y más a tu pareja. Que te echa, cual despojo humano, de la habitación.
Te tiras en el sofá, fumas un cigarro, lees algo, te levantas, vuelves a picotear algo más, te vuelves a tirar. Son las casi las cuatro. Faltan tres horas (cuatro, con suerte) para que te levantes y te metas durante horas en el trabajo.
Piensas una brillante solución: “no hay nada peor a estas horas que la televisión, voy a ponerla y seguro que en cinco minutos estoy en los brazos de Morfeo”. Craso error.
Si no lo habéis hecho nunca, no lo hagáis, porque os juro que la programación de las madrugadas es tan mala, tan mala, que engancha. Algo parecido a lo que pasa con las pelis de serie B que echan en las sobremesas de los domingos en Antena 3, que tienen esos argumentos tan potentes que te quedas hasta el final: Jeniffer mató a Nick porque lo había pillado con su amante sacando a sus niños del colegio privado de Massachusetts. Después de aquello y de perseguirlo en su coche, con las lágrimas cayéndole a borbotones, la sirvió delicadamente la última cena con una buena dosis de veneno (de las que compramos todos en el Mercadona) y, con gran esfuerzo, ocultó su cadáver en el garaje hasta que el pequeño Jamie lo encontró jugando con sus amiguitos. Os podéis imaginar la reacción de la prensa local después del asesinato del conocidísimo abogado Nick Carter (sí, como el Back Street Boy) y el duro juicio al que fue sometida la despechada, que fue condenada a cadena perpetua tras la dura intervención de la abogada de la acusación (la amante de Nick, my god!).

Y esto, amiguitos, es lo todo lo que me comí yo el otro día, durante mi noche de teleinsomnio:

Antena 3 echaba un espacio musical llamado Únicos, definido en la programación como “programa diseñado para los amantes de la música en directo con artistas de primer nivel”. Es tanto el nivel musical que ni siquiera es necesario identificar  a los artistas. Se jactan de invitar a tan buenos músicos que desafían al público obviando, incluso, el nombre de los participantes: ¿qué pasa, pandilla de ignorantes, conoceréis a Maricristi Pop, no?

El canal de la Tienda en Casa ofrecía una mopa a vapor  5 en 1. Con 1300 vatios de potencia y  accesorios para limpiarlo absolutamente todo, y, sobre todo, para evitar la contaminación de tus niños y tus mascotas que viven rodeados de viruses, que no vemos, pero que llenan los cementerios.



La mopa 5 en 1. La mopa de las mujeres que aman a su familia.

En Nova, otra Teletienda ofrecía a los espectadores la increíble sartén Nova Pan, sometida a diferentes y duras pruebas: como la preparación de crepes y el flambeado con azúcar a más de 1000 grados centígrados. Entre sus virtudes, la Nova Pan está “fabricada con cerámica y alta tecnología espacial”. Y, además, para las primeras llamadas, regalan una tapa de cristal que, ojito, “encaja con la sartén”.



En Neox estaban poniendo Ganing Casino para meterle el vicio de la ludopatía a los pobres insomnes.


En Intereconomía, otra teletienda fanfabulosa, que anunciaba el Ab Rock Twister, un aparato de gimnasia que te deja el vientre tan plano, que será imposible distinguir el ombligo de las costillas. Pero esta Teletienda, es todavía más impresionante gracias a la colaboración del Mel B, “la ex Spice girl de 35 años y madre de 3 hijos”. -¡Pero si 35 los tenía cuando cantaba el Wanabbe!-. Además, te prometen que “sólo balanceándose cinco minutos cada día verá los resultados, sino le devolvemos el dinero”. Supongo que para que no haya estafas, mandarán a un entrenador en tu primer día de entrenamiento con el Ab Rock Twister y después, a Mel B, para comprobar que tienes la misma tripa que ella.


Disney Channel emitía dibujos: Los Mounstruos de Matt. Un chico que, junto con su padre, su vecino y un Monstruo forman un equipo espacial llamado Agencia Monster. No entiendo por qué la única programación que respetan las cadenas en las madrugadas es la de los niños de cinco años.




En Telecinco y en la Siete, más vicio para cuerpo: Premier Casino.


El tarotista José Guillén, una especie de folclórica amanerada, leía las cartas en la Nueve y en FDF. José Guillén da consejos del tipo “ten cuidado con las influencias de una mujer de familia porque puede provocar un embarazo no deseado” o “La madre no quiere que él vuelva contigo, pero él va a volver y que se aguante porque vas a ser las madre de sus nietos.” Y se despide de sus fans con frases súper tiernas como “Un besito de chocolate”. ¿Adorable, eh?


En Cuatro estaban reponiendo Cuarto Milenio. Esa noche hablaban de la influencia de la astrología en la astronomía. Tenían a un melenudo de pelo blanco, que según tengo entendido, es colaborador habitual de Friker. Aunque no sea seguidora de este programa, reconozco que durante el tiempo que lo tuve puesto pude aprender que los meses del año son doce porque son doce las lunas llenas que hay en un año. Ignorante de mí.

Gol Televisión en negro. Debió de ser un partido muy duro.

En Clan emitían Cuéntame cómo pasó. Un clásico de la 1 pasado al canal infantil en las madrugadas, buena táctica para que el niño apague la tele. 

 El Canal 24H, siempre cumpliendo su función de informar en directo minuto a minuto, ponía una crónica sobre el rescate del Costa Concordia, que ya habían echado veinte veces los días anteriores.

TVE y Teledeporte: Hípica. Final Copa de las naciones, Barcelona 2013. Un poco de pijerio para tener satisfechos y contentos a los insomnes aficionados a tan soberana práctica.

Boing: El Show de Garfielf.
En TVG2, partidazo de fútbol: Real Oviedo contra el Coruxo.
La TVG estaba poniendo el Telexornal fin de semana.


Los de V Televisión, con un aire más desenfadado, retransmitían el programa Perdidos en Galicia. Lo que ocurre es que el aire veraniego/ playero resultaba un poco deprimente a punto de terminar septiembre.


13 TV, publicitaba “el renovator“, una herramienta cuyo cabezal “te producirá años de satisfacción” “Apto para profesionales o para tu casa, ya no tendrás que contratar a un carísimo profesional”. Me encanta cómo intentan burlar la censura estos salidillos del OPUS.

Jaydy Mitchel metida a reportera, presentaba un espacio llamado “Vidas de Lujo”, en Divinity. Un programa dedicado a un artista conceptual que vivía en Nueva York y era súper bohemio y súper intelectual y súper interesante.

 Compras de Cine, en la Sexta 3. En este caso, unos guapísimos y finísimos actores insistían en las virtudes de La licuadora Ninja, “perfecto para preparar los cócteles para tus invitados”.

En Nitro: Best of TV.  Increíbles y conmovedores testimonios de mujeres gordas que habían alcanzado el súmmum de la felicidad con zumba fitness. Por ejemplo, La historia de Katy “que cuando vio las fotos de su fiesta de pedida ya no quería casarse, debido a lo GORDA que estaba”. Hasta que probó Zamba Fitness, y se pudo meter dentro de ese horroroso vestido de ceremonia.

Embargos por sorpresa en Energy. Un tropel de Yankis muy malotes, que obligan a la gente de manera violenta a apartarse de su camino para ejecutar el embargo de sus bienes. Es tal la brutalidad que uno de los empleados (un señor de pelo y bigote blanco a lo Hulk Hogan) llega a SECUESTRAR a una chica en su propio coche para que lo lleve al lugar donde se quedarán con él.


Pero en las madrugadas también hay hueco para el cine. En Paramount Channel emitían Desmembrados, película inglesa de 2006 sobre un manicomio con muy mala pinta y gente joven muerta. Por el título, me imagino varias cosas muy desagradables.

London Ink, en Dicovery Max. Un Gran Hermano de los estudios de tatuajes de todo el mundo en lo que menos ves, es, precisamente, hacer tatuajes.
En MTV, 100% MTV. Incomprensiblemente, el único momento en el que se les da por echar buena música.
En Xplora, televisaban “Entre rejas”. Un documental sobre la vida en la cárcel, que, después de ver Desmembrados, no apetece nada.
Otro de música en La 2: “TVE es música”.

Os estaréis preguntando que qué es exactamente lo que me enganchó de toda esa bazofia televisiva. Pues, evidentemente, el genuino, auténtico e inimitable Sandro Rey. Sandro, el Rey, Sandro, el que lo peta en las madrugadas. Cuando lo vi, se me iluminó la cara, dejé de sufrir por mi maldito insomnio. Allí estaba él, ante mí, con unos cascos de  monitora de aerobic, y la impecable melena repeinada cual Alexandro Lequio. Sandro vence, porque Sandro convence. Sus fans, no dejamos de agradecerle su labor humanitaria. Y él, a pesar de ser quién es, de estar en la cima, en lo más alto de la televisión, no se azora por agradecer el apoyo recibido (y merecido). “Tenemos la suerte de poder ayudar a las personas y vosotros tenéis la suerte de poder  hablar conmigo”, dice a la pantalla, entre consulta y consulta.  “Soy feliz cuando ayudo a las personas. Toda la gente habla bien de mí después de atenderlos. Eso es mi satisfacción personal y por eso seguimos y cada vez tenemos más audiencia”. Y recuerda que, “el programa más visto en las madrugadas es Astro TV, EL MÍO, porque es el que más soluciones esotéricas da, le guste a quién le guste.” Toma ésa, José Guillén. Impostor.



Sandro baila, Sandro mola, Sandro se merece una ola.



Sandro en trance.



BENDIONES AMIGOS. BENDICIONES.