Por mucho que se empeñen las bloggers, it girls y demás siervas de las tendencias, no todo lo que se inventan los diseñadores mola. Me da igual que pagues 5000 euros por un ridículo bolso de plástico o que la mismísima Beyoncé haya llevado esos zapatos tan vistosos. La moda ha de regirse por los principios de coherencia, funcionalidad y, sobre todo, estética. Si al fin y al cabo nos compramos ropa para estar atractivos, ¿qué cojones hacemos vistiendo prendas de yonki, de yaya o de prostituta de los arrabales?
Por eso he decidido rescatar algunos de los más colosales errores de la industria de la moda. Prendas que de no haber sido expuestas en los escaparates de Zara, podrían haber sido utilizadas como indumentaria oficial del equipo olímpico español.
1)      Los pantalones de licra de colores con megacampana (y muy bajos de tiro)
Muy de moda a principios de los 2000. Por supuesto, yo los tuve de todos los colores y lo más importante es que la campana fuese más ancha que la cintura. Estos pantalones, aparte de deformar la figura femenina y convertirla en una especie de escoba andante carecen de total funcionalidad. Como se llevaban tan largos, las campanas  absorbían toda la mierda que encontraban a su paso (agua de la lluvia, barro, alcohol, pis de desconocidos) y te mantenían las piernas heladas de rodilla para abajo. También era muy frecuente tropezarse al llevarlos puestos porque se enganchaban en los zapatos. Al ser la cintura tan baja cada vez que te agachabas pedías una monedita a gritos. Muy, pero que muy chonis.
 Como podéis apreciar en la segunda imagen, los míos eran amarillos fosforitos (y con cremalleras bien grandes), que combinada con botas art, chaqueta naranja y pelo rosa para un total look choni. Muy elegante todo.
2)      Los tirantes de sujetador “transparentes”
Afortunadamente, ya no se llevan (de momento) pero hay tiendas que continúan vendiéndolos e INDIVIDUAS, que, incomprensiblemente siguen usándolos. El engaño viene desde el principio: los tirantes transparentes, pese a su nombre, no son transparentes. Se ven a leguas. Lo segundo, es que son horrorosos, empiezan siendo de un tono blanquecino-azulado y acaban siendo amarillentos debido al arrastre de parte de la epidermis de su portadora. No son buenos para la salud: queman la piel, pican, aprietan y despellejan. Son vulgares, anticuados, exponente máximo de paletismo.
3)      Los zapatos de punta redonda
Son feos. No estilizan el pie, parece que llevas los dedos amputados. No quedan bien con ningún tipo de ropa. Son cómodos, vale. Pero también lo son las zapatillas de casa.
 
4)      El trikini
La joya de la corona de las prendas de baño. No sé quién fue el primer espabilado al que se le ocurrió la fusión del bañador y el bikini, pero estoy convencida de que era misógino. Año tras año, siguen ofreciéndolos en los catálogos y tiendas de ropa de baño, pero muy pocas son las osadas que se atreven con este modelito. Tiene todas las características para sentar mal: la tela está justo donde no debe y, su sitio, aparece ocupado por unos grandes agujeros con formas geométricas que quedan chachiguay como marcas de sol en tu piel. Dejan al descubierto, y muy bien definidas, las lorzas, y tapan la cintura y la parte de abajo del pecho, justo lo que realza la figura. Es la única prenda que hasta le queda “mal” a Gisele Bündchen. Eso sí, Ana Obregón los luce con mucho arte.
DesignerOutletSalzburg_IntersprotBruendl_Maaji_Monokini bunt
5)      Las sandalias-bota
El otro día estaba en la playa y había un grupo de chicas jugando al voley. Una de ellas, en top less y con unas pequeñas braguitas brasileñas, daba rienda suelta al juego saltando y saltando. Después de haberme fijado en los pechos tersos de semejante desvergonzada, mis ojos se clavaron en sus pies. ¿Ha venido con botas a la playa? ¿Son sandalias? ¿Ola ke ase? No son sandalias, no son botas son… ¡Las sandalias-bota! Otra fusión que olvida cualquier utilidad de sus predecesoras. No sirve ni como sandalia, ni como bota. La sandalia bota no se puede poner en invierno, ni en verano. Ni en entretiempo, porque es absolutamente deforme. Si fuesen una persona, serían Falete.
6)      Los leggins de vinilo
Una patética imitación de los pantalones de cuero para Jessis y tías guays sin dinero. Lo reconozco, yo también caí en la tentación de probármelos y he aquí donde descubrí las taras de esta prenda, que amplié con un estudio de campo en ciudadanas anónimas: con el paso aflojan y las pequeñas arruguillas de la tela se van convirtiendo en una suerte de michelines a lo largo de ambas piernas. Dan mucho calor, se caen y las piernas sudan. Pero lo peor y más preocupante, es que hasta el ciego que vende lotería enfrente de mi casa podría leerte los labios vaginales con unos leggins de vinilo del Bershka.
7)      Las gafas de sol redondas y pequeñas
Es una de esas cosas que se recuperan del pasado y se ponen de moda inmediatamente entre todas las blogueras. Mira qué son feas, mira qué quedan mal, que os hacen cara de lerdas, pero insistís. Hace un tiempo todos nos reíamos con las fotos de John Lennon por esas ridículas gafas y ahora, modernas, os peleáis por ellas en el H&M. Dentro de unos años, o quizá menos, os avergonzaréis de haberlas llevado como yo de mis pantalones de maxi campana. Avisadas quedáis.
John Lennon
8)      La manicura ortopédica
La manicura de colores, con dibujos y grabados muy elaborados se puso de moda hace un par de años y he visto cosas absolutamente bonitas. Pero, de repente, a Rihanna Y Lady Gaga se le dio por ponerse garras de plástico, cortárselas en forma de espada láser y pintárselas con motivos góticos y ahí fueron todas. Unas uñas cero funcionales, con las que podrías cortar de cuajo el miembro de tu marido durante una felación o quitarle los ojos a tu gatito mientras intentas acariciarlo, ¿de verdad merecen la pena?
 
 
9)      Las extensiones
¿No habéis visto las fotos de Britney Spears en la Cuore? Que si ahora me lo corto, que si mañana quiero la melena hasta la cintura, que si pasado más volumen en el cabello que Bonnie Tylor. Un poquito de por favor, que os estáis ganando una alopecia.
10)  Vestidos o chaquetas de pelos-plumas
Cómo odio esa clase de chaquetas con mucha pluma de baratija alrededor del pescuezo o esos vestidos de pelo sintético que te hacen parecer una rata gigante en una fiesta de Jersey Shore. Un poquito de pelo o un poquito de pluma, vale. Pero hay que encontrar la armonía, el perfecto equilibrio, la mesura para no perder la elegancia. Y por supuesto, el combo pelo-pluma ha de quedar descartado, a menos que quieras ir disfrazada de gallina polar.
11)  La marca Desigual. La marca Irregular Choice.
Iba a hablar de la marca Desigual, pero como ya todos conocemos sus virtudes, investigué un poco más y me topé con Irregular Choice en una conocida tienda online. Están de coña, ¿no?
Unicorn pump, La Foret, Harajuku, Tokyo, Japan
DesignerOutletParndorf_Desigual_Kleid
12)  Los biquinis vintage con bragas sobaqueras
Ojo, son muy bonitos. A mí también me parece que están bellísimas las actrices de los 50 con esos bikinis de bragas altas y sujetadores con copa y lazo al cuello. Muy Lolita, muy fifty, muy molón todo…pero el hecho de quedarte desnuda y que la marca de la braga te suba por encima del ombligo sigo sin verlo claro. Y si por encima, tienes cuerpo de botijo, podrías parecerte a Kesha.
13)  Las sandalias con calcetines
Esto es un OMG en toda regla. Has pasado de las sandalias-botas, sabes que son horribles, que no luces tus pies sexys y decides comprarte unas preciosas sandalias de tiras para ponerte ese vestido tan mono. ¿Y QUÉ HACES? Le plantas unos calcetines blancos por debajo porque es lo que mola, que se lo has visto a Chiara Ferragni y a Blanca Suárez en el Vogue. Y entonces crees que vas a ser la más molona de tu pueblo, porque tú quieres ser molona. ¿Y qué recibes? El escarnio público de las malditas paletas provincianas que están totalmente out y no tienen nada de flow. No te preocupes, las jubilados alemanes llevan haciendo lo mismo toda la vida y ¡mira qué monos van a la playa!
calif2011-58.jpg
14)  Las zapatillas con plataforma descubierta, creepers
Típicos zapatos ortopédicos de abuela, de toda la vida, convertidos en un must-have de modernas con aires punk y retro. Que son feos hasta rabiar, salta a la vista. Supongo que serán cómodos. Y que ganas centímetros es evidente. Hay otras alternativas, evidentemente, como los sneakers (para mi gusto mil veces más bonitos y femeninos), pero que los lleve Agyness Deyn es un plus para ser “alternativa” que te mueres.
Aunque mis admiradas Spice fueron las pioneras, que os quede claro.
15)  Las botas altas blancas
Y para terminar, algo que nunca pasará de moda : las botas altas blancas. Si son de charol o de plástico puro, mejor. Son irresisteblemente sexys y femeninas. Te valen para ir a la ofi o para subirte en una tarima. Lo tienen todo papi.
Pair of Woman's Boots (Wedding) LACMA 40.29.1a-b
photos by: & , , ,
  • http://www.blogger.com/profile/08100928302830017937 Martina

    Brutal la entrada… Flashback a los años de instituto con mis pantalones de campana hechos de tela como de toalla que absorbian absolutamente todo… Y pensaba que yo era la única que odiaba (A MUERTE) las botas blancas de plasticucho altas jajajaja.

  • http://www.blogger.com/profile/08504271309500740734 Raúl

    Aquí un defensor de las gafas de lente redonda… cuando no estaban de moda. Porque uno es raro y a mi han gustado siempre. Dicho de paso: chapó por el blog. No me interpretes mal: comprendo el tono de coña de este post, y de hecho comparto bastantes percepciones ´negativas de la mayoría de prendas, jeje. En cuanto a ''moda'', lo que digo es ''ande yo caliente, y ríase la gente''. Lo ideal es que cada uno vista a su manera, como se vea bien, y si ello conlleva usar ropa que no está de moda, pues ''a mi plim''. Un saludo.

  • http://www.blogger.com/profile/11652004601817629858 Uxio Goitia

    Madre , parece un recorrido por mis años de colé e instituto que bueno